Ellen G. White Writings

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Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, Page 408

[Los alimentos sencillos, sin especias, son los mejores—487]

[Los que desean condimentos deben ser iluminados—779]

Capítulo 16—La soda y el polvo de hornear

565. El uso de soda de leudar, o polvos de hornear, en la elaboración del pan es nocivo e inútil. La soda inflama el estómago, y a veces envenena todo el organismo. Muchas cocineras se figuran que no pueden hacer buen pan sin soda, pero esto es un error. Si quisieran tomarse la molestia de aprender mejores métodos, su pan sería más sano, y también más sabroso para un paladar normal.—El Ministerio de Curación, 231 (1905).

566. Los bollos calientes levantados con soda o polvo de hornear nunca deben aparecer en nuestra mesa. Tales compuestos son inadecuados para entrar en el estómago. El pan leudado caliente de cualquier clase es de difícil digestión.

Pueden hacerse bollos de pan integral que son no solamente saludables sino deliciosos, usando harina sin cernir, mezclada con agua pura fría y con leche. Pero es difícil enseñar a nuestros hermanos la sencillez. Cuando recomendamos bollos de harina integral, nuestros amigos dicen: “Oh, sí sabemos cómo hacerlos”. Pero nos vemos muy chasqueados cuando estos bollos aparecen levantados con polvo de hornear o con leche agria o con soda. Esto no da ninguna evidencia de reforma. Con harina sin cernir, mezclada con agua pura y blanda, y con leche, se preparan los mejores bollos que jamás hayamos gustado. Si el agua es dura, úsese más leche fresca, o añádase un huevo a la masa. Los bollos deben ser plenamente cocinados en un horno bien caliente, con un fuego parejo.—The Review and Herald, 8 de mayo de 1883.

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