Ellen G. White Writings

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Obreros Evangélicos, Página 255

para mantener el organismo apto para funcionar debidamente, estáis haciendo la obra de Dios tanto como cuando celebráis reuniones. Dios es nuestro Padre; nos ama, y no exige que sus siervos se abusen de sus fuerzas físicas.

Otra causa de mala salud e ineficiencia en el trabajo es la indigestión. Es imposible para el cerebro desempeñar sus funciones de la mejor manera posible cuando se ha abusado de las fuerzas de la digestión. Muchos comen apresuradamente diversas clases de alimentos, que originan disturbios en el estómago, y así confunden el cerebro. Debe evitarse igualmente el consumo de alimentos malsanos, y el comer con exceso alimentos sanos.

Muchos comen a toda hora, sin consideración de las leyes de la salud. Como resultado la mente se oscurece. ¿Cómo pueden los hombres ser honrados con sabiduría divina, cuando son tan temerarios en sus hábitos, y prestan tan poca atención a la luz que Dios ha dado acerca de estas cosas?

Hermanos, ¿no es tiempo de que os convirtáis acerca de estos puntos de egoísta complacencia? “¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, mas uno lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. Y todo aquel que lucha, de todo se abstiene: y ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible; mas nosotros, incorruptible. Así que, yo de esta manera corro, no como a cosa incierta; de esta manera peleo, no como quien hiere el aire: antes hiero mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre; no sea que, habiendo predicado a otros, yo mismo venga a ser reprobado.”11 Corintios 9:24-27.

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