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ATENDIENDO UN HOTEL GRATUITO MV 329

Al desarrollarse el interés en Cooranbong, la casa de los White era una especie de parada o escala; más bien se asemejaba a un hotel gratuito, una situación a la cual trataron mucho de adaptarse. MV 329.6

Elena de White escribió sobre la pesada carga de hospedar a la gente. Cuando se estaban haciendo preparativos para enviar a Jimmy Gregory y al Sr. Collins con el caballo y el carruaje a Cooranbong, ella le escribió a Willie: MV 329.7

Los estamos supliendo con provisiones para un viaje de tres días. Se espera que nosotros hospedemos a todos los santos que vienen y van, que proporcionemos albergue y alimento a todos los caballos, que demos provisiones a todos los que salen y almuerzo a todos los que llegan. MV 329.8

Esto estaría completamente bien si fuera sólo un asunto ocasional, pero cuando es algo continuo, es muy desgastador para la ama de llaves y para los que hacen el trabajo. Están siempre cansados y no pueden obtener el descanso que necesitan, y además de esto, nuestros fondos no siempre resistirán como pura que podamos atender un hotel gratuito. MV 330.1

Ella preguntó: MV 330.2

¿Pero qué podemos hacer? No deseamos decir que no, y sin embargo el trabajo de hospedar a todos los que llegan no es un asunto pequeño. Pocos comprenden o aprecian cuán recargado puede ser; pero si ésta es nuestra manera de ayudar, lo haremos alegremente y diremos Amén. MV 330.3

Pero es esencial que donemos grandes sumas de dinero al trabajo y que estemos a la cabeza en proyectos de benevolencia... ¿Es también nuestro deber mantener un hotel gratuito y llevar estas otras cargas? Que el Señor nos dé su sabiduría y bendición, es nuestra oración más ferviente (Carta 85, 1894). MV 330.4

Pocos días después, Elena de White sintió remordimiento y autocondenación por quejarse. Arrepintiéndose, escribió valientemente: MV 330.5

No escatimo nada en materia de alimento o de cualquier otra cosa a fin de que los huéspedes se sientan cómodos, y si se hace un cambio en la cuestión del hospedaje, ciertamente sentiría la pérdida y lo lamentaría mucho. De modo que depongo esa carga como totalmente innecesaria, y hospedaré a los hijos de Dios toda vez que parezca necesario (Carta 135, 1894). MV 330.6

Requería bastante trabajo alimentar a una familia de una docena o quince adultos, con dos a cuatro visitas casi cada día. Ahora al llegar la estación de las frutas, se prepararon para lanzarse a un pesado programa de envase de fruta. El jueves 20 de diciembre, al escribir a Edson y Emma, ella dio una pequeña idea de lo que esto abarcaba: MV 330.7

Bien, estamos ahora en medio del envase de la fruta. Hemos envasado 95 litros (100 quarts [cada quart, un cuarto de galón]) de duraznos y tenemos un cajón más para envasar. Emily y yo viajamos 8 kilómetros (5 millas) en el campo y encargamos doce cajones de duraznos, un dólar por cajón. Un cajón contiene aproximadamente 35 kilos (un bushel). Los que envasamos corresponden al durazno rojizo, llamado aquí durazno del día... MV 330.8

Emily ha envasado hoy 53 litros (56 quarts) de damascos, y todavía tenemos doce cajones para envasar. Tuvimos tal escasez de todo en la línea de fruta deseable, que estamos añadiendo una buena provisión (Carta 124, 1894). MV 330.9

Un mes más tarde, Elena de White pudo informar: “Hemos envasado no menos de 284 litros (300 quarts), y no menos de 95 litros más (100 quarts) serán envasados”, algunos de los durazneros de su propia huerta. Ella comentó: “Si voy a seguir manteniendo un hotel gratuito, debo hacer provisión para el mismo” (Carta 118, 1895). Ella se gozaba con la fruta del área de Sydney, especialmente los duraznos y la uva. MV 331.1