Go to full page →

EL CONGRESO DE VOLNEY MV 46

El viernes 18 de agosto se reunieron unas 35 personas en el granero de Arnold para oír a los obreros dirigentes, incluyendo a José Bates, Chamberlain, y Jaime y Elena White. Casi ni había dos de la misma opinión en materia de doctrinas. Cada uno defendía tenazmente su punto de vista, declarando que estaba de acuerdo con la Biblia. MV 46.5

Algunos de estos puntos de vista estaban en conflicto con lo que se le había mostrado a Elena de White en visión. Ella escribió sobre sus reacciones a todo esto y de los eventos subsiguientes: MV 46.6

Esta extraña diferencia de opiniones me causó mucha pesadumbre, especialmente cuando el Hno. A. sostuvo que los mil años estaban en el pasado. Sabía que estaba equivocado y mi ánimo se apenó grandemente, porque me parecía que [con ello] Dios era deshonrado. Me desmayé bajo el pesar. Los hermanos Bates, Chamberlain, Gurney, Edson y mi esposo oraron por mí... La luz del Cielo descansó sobre mí. Pronto perdí de vista las cosas de la tierra. MV 46.7

Mi ángel acompañante me hizo ver algunos de los errores profesados por los allí presentes, y también la verdad en contraste con sus errores. Me indicó que esos puntos de vista discordantes, que ellos pretendían que concordaban con la Biblia, sólo estaban de acuerdo con sus opiniones de la Biblia, y que ellos debían renunciar a sus errores y unirse en torno al mensaje del tercer ángel (2SG, pp. 98-99). MV 47.1

Elena de White resumió el resultado del congreso en dos frases: “Nuestra reunión terminó victoriosamente. Triunfó la verdad” (NB, p. 121). MV 47.2

Pero se logró más que eso. A esas personas con ideas divergentes —personas que no habían visto antes a Elena de White—, el Señor les dio evidencias muy convincentes, además del hecho que el ángel le mostró a ella “la verdad en contraste con sus errores”. Apenas unos pocos años más tarde J. N. Loughborough se reunió con David Arnold y algunos otros que estuvieron presentes en el congreso de 1848, y del encuentro emergieron algunos elementos adicionales interesantes. Loughborough escribió: MV 47.3

Como me fue relatada la circunstancia, la Hna. White, estando en visión, se puso de pie y tomó la Biblia de familia sobre su brazo izquierdo, siendo el libro de un tamaño corriente. Mientras la sostenía de esa manera, con su vista hacia arriba y en dirección opuesta a la Biblia, pasaba de un texto a otro con su mano derecha, colocando su índice sobre el texto y repitiéndolo. MV 47.4

El Hno. Ross miró muchos de los textos para ver si ella estaba repitiendo el que señalaba. Él o alguno del grupo miró todos los textos. En cada caso no sólo repetía los textos que señalaba, sino que lo hizo mientras sus ojos estaban dirigidos hacia arriba y en una dirección opuesta a la Biblia. Fueron estos pasajes bíblicos citados en esta manera maravillosa los que derribaron las teorías falsas de los observadores del sábado reunidos en Volney, en agosto de 1848, y los hicieron unirse en tomo i la verdad (JNL, en RH, 3 de marzo, 1885). MV 47.5

Se realizaron más congresos o asambleas en este año de desarrollo, aclarando y confirmando las doctrinas básicas sustentadas por los Adventistas del Séptimo Día. Los primeros registros testifican de reuniones realizadas en noviembre en Rocky Hill; Topsham, Maine; y Dorchester, Massachusetts. El equipo básico de obreros que iba de congreso a congreso era mayormente el mismo: Jaime y Elena White, José Bates, H. S. Gurney. A veces Hiram Edson, E. L. H. Chamberlain y Otis Nichols unían fuerzas con el grupo básico. MV 47.6