Ellen G. White Writings

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El Hogar Cristiano, Page 141

Sección 7—La heredad del señor

Capítulo 23—Los hijos son una bendición

Dios quiso que hubiese familias—El que creó a Eva para que fuese compañera de Adán ... había dispuesto que hombres y mujeres se unieran en el santo lazo del matrimonio, para formar familias cuyos miembros, coronados de honor, fueran reconocidos como miembros de la familia celestial.1El Ministerio de Curación, 275.

Los hijos son la herencia del Señor, y somos responsables ante él por el manejo de su propiedad.... Trabajen los padres por los suyos, con amor, fe y oración, hasta que gozosamente puedan presentarse a Dios diciendo: “He aquí, yo y los hijos que me dió Jehová.”2Lecciones Prácticas del Gran Maestro, 179.

Una casa sin hijos es un lugar desolado. El corazón de quienes la habitan corre peligro de volverse egoísta, de amar su propia comodidad y de consultar sus propios deseos y conveniencia. Procuran simpatía para sí, pero tienen poca que conceder a otros.3Testimonies for the Church 2:647.

Consejos a una pareja sin hijos—El egoísmo, que se manifiesta de varias maneras, según las circunstancias y la organización peculiar de los individuos, debe morir. Si tuvieseis hijos y vuestra atención tuviese que desviarse de vosotros mismos para cuidarlos, instruirlos y serles ejemplo, os resultaría ventajoso.... Cuando la familia se compone de dos personas, como en vuestro caso, y no hay hijos que hagan ejercitar la paciencia, tolerancia y verdadero amor, es

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