Ellen G. White Writings

<< Back Forward >>

«Back «Prev. Pub. «Ch «Pg   Pg» Ch» Next Pub.» Forward»

El Hogar Cristiano, Page 226

Capítulo 42—La salud de la madre y su apariencia personal

La salud de la madre debe apreciarse—Hay que velar con cariño por las fuerzas de la madre. En vez de permitir que las malgaste en tareas agotadoras, hay que reducir sus cuidados y cargas. Muchas veces el esposo y padre desconoce las leyes físicas que el bienestar de su familia exige que conozca. Absorto en la lucha por la vida, o empeñado en labrarse una fortuna y acosado por cuidados y apuros, permite que caigan sobre la esposa y madre cargas que agotan sus fuerzas en el período más crítico de su vida y le causan debilidad y enfermedad.1El Ministerio de Curación, 289. HC 226.1

Concuerda con su propio interés y el de su familia que se ahorre todo recargo innecesario de trabajo y que emplee todos los medios de que dispone para conservar la vida, la salud y las energías que Dios le dió. Porque necesitará para su gran obra el vigor de todas sus facultades. Debiera pasar una parte de su tiempo al aire libre, haciendo ejercicio físico, a fin de quedar vigorizada para hacer su trabajo dentro de la casa con buen ánimo y esmero, siendo la luz y la bendición del hogar.2Pacific Health Journal, junio de 1890. HC 226.2

Deben defender la reforma pro salud—La voluntad de Dios ha sido claramente expresada a todas las madres; él quiere que por sus preceptos y su ejemplo defiendan la reforma pro salud. Deben ser firmes en los buenos principios y en ningún caso violar las leyes físicas que Dios implantó HC 226.3

«Back «Prev. Pub. «Ch «Pg   Pg» Ch» Next Pub.» Forward»