Ellen G. White Writings

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El Hogar Cristiano, Page 416

Capítulo 74—Seguridad o peligro de las amistades

Cosas que influyen en nosotros y en nuestros hijos—Todo trato que tengamos con otros, por limitado que sea, ejerce alguna influencia sobre nosotros. La medida en que cedemos a dicha influencia quedará determinada por el grado de intimidad, la constancia de las relaciones, y nuestro amor v veneración por la persona con quien nos asociamos.1Testimonies for the Church 5:222, 223.

Si nos colocamos entre relaciones cuya influencia tienda a hacernos olvidar lo que el Señor requiere de nosotros, invitamos la tentación y debilitamos nuestra fuerza moral al punto de no poder resistirla. Llegamos a participar del espíritu y de las ideas de aquellos con quienes tratamos y a considerar las cosas sagradas y eternas como inferiores a las ideas de nuestros amigos. Quedamos, en resumen, leudados como lo desea el enemigo de toda justicia.

Cuando los jóvenes caen bajo esta influencia son afectados por ella con más facilidad que aquellos que tienen más años. Todo deja su impresión en la mente de ellos: los rostros que ven, las voces que oyen, los lugares que visitan, las compañías que frecuentan y los libros que leen. Es imposible estimar en exceso la importancia que tienen para este mundo y el venidero las amistades que escogemos para nosotros mismos y, más especialmente, para nuestros hijos.2Testimonies for the Church 5:543.

En peligro por frecuentar a los impíos—El mundo no ha de ser la norma por la cual juzguemos las cosas. No hemos de

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