Ellen G. White Writings

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El Ministerio Médico, Page 103

instituciones. Deben hacerse esfuerzos para conseguir maestros que instruyan de acuerdo con la forma de enseñar de Cristo, considerando esto de más valor que cualquier método humano. Que tales maestros honren las normas educativas establecidas por Cristo y que al seguir su instrucción, den a sus estudiantes lecciones en fe y en santidad.

Cristo fue enviado por el Padre para representar su carácter y voluntad. Sigamos su ejemplo al trabajar para alcanzar a la gente donde esté. Los maestros que no son minuciosos en armonizar con las enseñanzas de Cristo, que siguen las costumbres y prácticas de los médicos del mundo, no actúan de acuerdo con lo que el Salvador nos ha encomendado.—Carta 60, 1910.

Calculad el costo

Se me ha presentado el hecho de que en vuestra clase de estudiantes médico misioneros hay algunos cuya primera obra debe ser comprenderse ellos mismos, calcular el costo y saber si cuando empiecen a construir serán capaces de terminar. Que no se deshonre a Dios debilitando a una persona con el procedimiento de educarla, pues quien está quebrantado y desanimado es una carga para sí mismo. Es contrario a la luz que Dios ha dado, pensar que en cualquier trabajo que elija Dios lo sostendrá, mientras apila sobre sí materias de estudio exponiéndose a peligros para su salud y su vida, con lo cual viola las leyes de la naturaleza. No debe recargarse la naturaleza. Ella no perdonará las injurias que se hagan a la maravillosa y delicada maquinaria humana.

El estudiante pálido y débil es una reprensión continua para la reforma pro salud. Mucho mejor sería para tales estudiantes ir a campo abierto y trabajar en la tierra. El ejercicio es bueno. Dios desea que todas las partes de la maquinaria humana funcionen bien. Debe haber horas regulares para trabajar, horas regulares para comer, sin

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