Ellen G. White Writings

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El Ministerio Médico, Page 165

nos ha autorizado para hacer una labor que no soporte la investigación del juicio. Él no desea que ninguna institución establecida por su pueblo tenga una reputación similar a la de Ananías y Safira. Deseando obtener una reputación de personas abnegadas, de liberalidad y devoción a la fe cristiana, Ananías y Safira vendieron su propiedad y colocaron sólo parte del producto de la venta a los pies de los apóstoles, fingiendo que lo habían dado todo. Ellos no estaban obligados a dar todo lo que tenían para la causa. Dios habría aceptado una parte. Pero querían que se pensara que lo habían dado todo. Así creyeron obtener la reputación que codiciaban y a la vez guardarse parte del dinero. Pensaron que habían tenido éxito en su plan; pero estaban estafando al Señor, y él trató sumariamente con este primer caso de engaño y falsedad en la recién formada iglesia. Quitó la vida a ambos, como una advertencia a todos del peligro de sacrificar la verdad por obtener favores.

No debemos representar mal lo que profesamos creer por obtener favores. Dios menosprecia las falsas representaciones y la prevaricación. Él no tolerará al hombre que dice, y no hace. La mejor y más noble obra se realiza por medio de una conducta honrada y veraz.—Manuscrito 169, 1899.

El plan de porcentaje es una trampa

El Señor me mostró que usted cometió un grave error al tomar, en adición a sus sueldos regulares, todo el dinero que obtuvo por su trabajo de ojos, oídos y garganta. Esto fue una trampa para usted y tuvo una influencia corruptora en su contra. Su gran deseo por la ostentación lo llevó a la extravagancia...

El deber de ser santo e incorrupto

Sólo es seguro que sigamos lo que es puro, amable y de

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