Ellen G. White Writings

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El Ministerio Médico, Page 235

mismos necesitan reforma antes de estar preparados para hacerse cargo de un sanatorio o de cualquier otra institución en la cual los jóvenes se educan.

Esta es una rama de la obra médica misionera que debe promoverse en nuestros sanatorios. Y oh, cuán cuidadosos debieran ser los que están a cargo de ella, de no cometer ningún error. Los que junto con ocupar puestos de confianza dan consejos equivocados, están contrarrestando la obra del Señor Jesús.

Las responsabilidades de los líderes

¡Oh, qué trabajo hay ante los que ocupan puestos de responsabilidad en nuestras instituciones! Se tiene que realizar una gran labor. Hay responsabilidades pesadas que llevar, y esto lo harán hombres que tengan una experiencia viva en las cosas de Dios, quienes día a día lo busquen con todo el corazón. Son muy solemnes las obligaciones que descansan sobre los médicos y administradores de nuestros sanatorios. Ellos deben dar un ejemplo digno de su profesión de creer la verdad...

Si es posible, deseo grabar en la mente de nuestros médicos y administradores la importancia de dar una representación de Dios tan pura y justa que el mundo lo vea en su magnificencia. Quiero que estén tan llenos del Espíritu que mora en él [Cristo] que la política mundana no tenga poder para desviarles la mente de la obra de presentar a los hombres las posibilidades magníficas y maravillosas que hay ante toda alma que recibe a Cristo y cree en él.—Manuscrito 27, 1902.

Amabilidad en la disciplina

No introduzca en su disciplina ni una partícula de rudeza. No imponga mandatos rígidos a los jóvenes. Estas reglas y órdenes rigurosas son las que algunas veces los

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