Ellen G. White Writings

<< Back Forward >>

«Back «Prev. Pub. «Ch «Pg   Pg» Ch» Next Pub.» Forward»

El Ministerio Médico, Page 269

Dios por medio de las cosas sencillas de la naturaleza. Él no pasó por alto las necesidades del más humilde de sus siervos. Su oído escuchaba todo clamor de necesidad. Estaba despierto al toque de la mujer afligida en la multitud. Su naturaleza divina, combinada con la humana, estaba tan finamente constituida que el mínimo toque de fe suscitaba una respuesta. Cuando levantó de la muerte a la hija de Jairo, se volvió a los padres recordándoles que debían darle de comer.

Las cosas pequeñas se hacen grandes de acuerdo con la atención que se les otorga. El único talento no debe ser envuelto en un pañuelo y guardado en la tierra. Haced lo que podáis para el Maestro. “El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel”. El Maestro utilizará todo talento que le consagremos. Vuestro valor es determinado por la fidelidad con la cual hagáis las cosas pequeñas. Todos necesitan aprender a construir para el tiempo y la eternidad en los detalles de la vida diaria. Entonces finalmente estará escrito al lado de vuestro nombre, en los libros del cielo, la más preciosa recomendación: “Vosotros estáis completos en él”.—Manuscrito 63, 1899.

Una responsabilidad sagrada

Si los que ocupan posiciones de confianza en la institución son personas que aman y temen a Dios, serán conscientes de que tienen una responsabilidad sagrada que se desprende de la medida de autoridad y la influencia consecuente que dichas posiciones les confieren. Tratan con la mente humana; se relacionan con toda clase social; y deben actuar discretamente, pues se los considera representantes de la institución. Debieran ser amables y atentos, ejerciendo siempre cortesía hacia todos aquellos con los que tratan, tanto creyentes como incrédulos. Hermanos, deberíais velar por las almas como quienes han de dar

«Back «Prev. Pub. «Ch «Pg   Pg» Ch» Next Pub.» Forward»