Ellen G. White Writings

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El Ministerio Médico, Page 355

Instrucción en el arte de cocinar

Necesitamos una educación genuina en el arte de cocinar... Formad clases donde podáis enseñar a la gente cómo hacer buen pan y cómo mezclar ingredientes para hacer combinaciones saludables con los granos y las verduras. Tal educación será una ayuda en crear un deseo entre nuestro pueblo de salir de las ciudades, para obtener terrenos en el campo donde todos puedan sembrar sus propias frutas y verduras.—Manuscrito 150, 1905.

Se necesita una acción unida

Es el propósito del Señor que en todo lugar los hombres y las mujeres tengan el privilegio de desarrollar sus talentos preparando alimentos saludables con los productos naturales de la región [donde vivan] de su país. Nadie debe prohibirles que lo hagan. Si miran a Dios, ejerciendo su habilidad y su ingenio bajo la guía de su Espíritu, aprenderán a preparar los alimentos naturales de una alimentación saludable. De esta forma, podrán enseñar a los pobres cómo preparar alimentos que reemplacen la alimentación a base de carne.

Los que reciban esta ayuda a su vez pueden instruir a otros. Tal obra debe hacerse aún. Si se hubiera hecho antes, hoy militarían muchas más personas en la verdad que las que lo hacen, y tendríamos muchas más que podrían dar instrucción que las que hoy tenemos. Aprendamos cuál es nuestro deber, y luego hagámoslo. No debemos ser dependientes y desvalidos, confiando en otros seres humanos.—Manuscrito 85, 1902.

Incentivos para la actividad

Algunos pueden decir: “Si el Señor viene pronto, ¿para qué establecer escuelas, sanatorios y fábricas de alimentos? ¿Qué necesidad hay de que los jóvenes aprendan oficios?”

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