Ellen G. White Writings

<< Back Forward >>

«Back «Prev. Pub. «Ch «Pg   Pg» Ch» Next Pub.» Forward»

El Ministerio Médico, Page 415

ángel. Pero el brazo derecho no debe convertirse en todo el cuerpo. La obra de buscar a los desechados es importante, pero no debe convertirse en el centro de nuestra misión.—Manuscrito 3, 1899.

Salvaguardad a la juventud

Debe tenerse gran cuidado al trabajar por los desechados. Ni los jóvenes ni las señoritas deben ser enviados a los barrios bajos de nuestras ciudades. Se debe apartar del mal los ojos y los oídos de los jóvenes de ambos grupos. Hay mucha obra que los jóvenes pueden hacer en favor del Maestro. Si ellos contemplan al Señor y oran y hacen de Dios su confianza, serán preparados para hacer diversas clases de excelente labor bajo la supervisión de obreros de experiencia.—Manuscrito 33, 1901.

Dificultades vencidas

En visiones de la noche se me mostraron las dificultades que hay que enfrentar en la obra de amonestar a las gentes de las ciudades; pero a pesar de las dificultades y desalientos, deben hacerse esfuerzos para predicar la verdad a todas las clases...

El Señor desea que su pueblo despierte y haga la labor que se le ha asignado. La responsabilidad de amonestar al mundo reposa no sólo sobre los ministros. Los miembros laicos de la iglesia deben compartir la obra de salvar almas. Mediante visitas misioneras y una distribución acertada de nuestras publicaciones, se alcanzará a muchos que nunca han sido amonestados. Que se organicen grupos para buscar las almas. Que los miembros de la iglesia visiten a sus vecinos y abran ante ellos las Escrituras. Algunos pueden ser colocados a trabajar en los vallados; de esta forma, con una sabia planificación, se puede predicar la verdad en todos los distritos.

«Back «Prev. Pub. «Ch «Pg   Pg» Ch» Next Pub.» Forward»