Ellen G. White Writings

<< Back Forward >>

«Back «Prev. Pub. «Ch «Pg   Pg» Ch» Next Pub.» Forward»

El Ministerio Médico, Page 437

complicarnos en alianzas con los que no saben cómo discernir las demandas que Dios ha hecho tan claramente en su ley.—Carta 110, 1902.

Ayuda de los ricos

Tenemos muchos proyectos por desarrollar. Ya poseemos instituciones en varios lugares. En el sur de California tenemos tres sanatorios que han resultado una gran bendición para muchos. Mediante la providencia de Dios seguiremos poseyendo instituciones en varios lugares. Debemos extender nuestra influencia tanto como sea posible...

Hay hombres acaudalados, a quienes el Señor ha encomendado su dinero, y tenemos todo el derecho de solicitarles que nos ayuden en nuestra obra misionera. Tenemos una obra que llevar a cabo en todas partes del mundo, y debe haber recursos. ¿No vendrán algunos de estos hombres adinerados en nuestra ayuda? El pasaje de las Escrituras que hemos leído nos alienta a creer que lo harán. Algunos considerarían esto un privilegio.—Manuscrito 113, 1908.

Se deben presentar nuestras necesidades

Tenemos una obra especial que hacer en favor de los que ocupan altas posiciones de confianza. El Señor llama a las personas a quienes ha confiado sus bienes para que utilicen en su servicio sus talentos de inteligencia y de recursos. Algunos recibirán impresiones de parte del Espíritu Santo para que inviertan sus recursos en la causa de modo que ésta avance. Así cumplirán el propósito del Señor al ayudar a crear centros de influencia en nuestras ciudades grandes. Nuestros obreros deben presentar delante de estos hombres una lista clara de nuestras necesidades. Que ellos sepan lo que necesitamos con el fin de ayudar al pobre y al menesteroso, y establecer la obra sobre una base

«Back «Prev. Pub. «Ch «Pg   Pg» Ch» Next Pub.» Forward»