Ellen G. White Writings

<< Back Forward >>

«Back «Prev. Pub. «Ch «Pg   Pg» Ch» Next Pub.» Forward»

El Ministerio Médico, Page 57

más hábil, sino uno de los misioneros designados por el Señor, que siempre colocará su servicio en primer lugar.

Dé lo mejor a Cristo

No permita que nada perturbe su paz. Entregue los afectos más santos del corazón a Aquel que dio su vida para que usted pudiera encontrarse entre las familias redimidas en los recintos celestiales. Luchar por la corona de la vida no le causará insatisfacción ni disminuirá su utilidad. El Gran Maestro desea reconocerlo como su mano ayudadora. Él pide su cooperación. ¿No le dará usted todo lo que tiene y lo que es? ¿No consagrará sus talentos a su servicio?

Esta vida es su tiempo de siembra. ¿No se comprometerá usted con Dios para que su semilla sembrada no produzca maleza, sino una cosecha de trigo? Dios obrará con usted: aumentará su utilidad. Le ha confiado talentos que con su poder usted puede usar para producir una valiosa cosecha.—Carta 228, 1903.

A un médico confundido

Yo había deseado intensamente tener la oportunidad de conversar con usted. Si pudiera verlo, le diría lo que le he estado hablando recientemente en visiones recibidas en la noche. Usted estaba aparentemente indeciso con respecto a lo que haría en el futuro. Le pregunté: “¿Por qué está confundido?” Su respuesta fue: “Estoy confundido con respecto a cuál ha de ser mi mejor manera de proceder”. Entonces uno que tiene autoridad se dirigió hacia usted y dijo: “Usted no se pertenece a sí mismo. Ha sido comprado por un precio. Su tiempo, sus talentos, cada partícula de su influencia pertenece al Señor. Usted es su servidor. Su parte consiste en hacer lo que él le pida y aprender de él cada día. No debe dedicarse a los negocios por cuenta propia. Este no es el plan de Dios. No debe unirse con

«Back «Prev. Pub. «Ch «Pg   Pg» Ch» Next Pub.» Forward»