De La Ciudad Al Campo - Contents
- Prefacio
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Sección I - El llamado a dejar las ciudades
- Los peligros de las ciudades
- Vivir en las ciudades no es el plan de Dios
- Una actitud indolente
- Las ciudades recibirán los juicios de Dios
- Resultados de desoír las advertencias
- Los juicios de Dios son inminentes
- La visión de una gran destrucción
- Dios procura despertar a la gente
- El peligro de permanecer innecesariamente en las ciudades
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Sección II - Evitar los conflictos laborales
- Procurar la libertad que ofrecen las zonas rurales
- Evitar las luchas partidarias
- Futuros problemas gremiales
- Conflictos entre confederaciones laborales y sindicatos de obreros
- Preparación para el acontecimiento
- Para preservar nuestra individualidad
- Desprecio del Decálogo
- Sindicatos que se han formado o que se formarán
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Sección III - Una exhortación a los padres
- Alejar a los hijos de los centros de iniquidad
- Antes que sobrevenga el azote
- El alma de los hijos versus la comodidad y conveniencia
- Las cualidades cristianas se desarrollan mejor en los lugares apartados
- El campo es un lugar de refugio
- Como en los días de Noé
- No es una gran privación
- Cómo obtener los mejores resultados de la vida
- La influencia del campo en la vida de los hombres nobles
- Mejor que las riquezas
- Múltiples beneficios de una vida activa al aire libre
- No esperen que un milagro deshaga los resultados de una conducta impropia
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Sección IV - Ocupaciones en las zonas rurales
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Sección V - Preparación para la crisis que provocará la ley dominical
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Sección VI - Las instituciones como centros de colonización
- No debemos formar colonias
- Trabájese en comunidades dispersas
- Lugares que ofrecen posibilidades de trabajo misionero
- No dejarse seducir por las ventajas que ofrecen nuestras instituciones
- No establecer centros como Jerusalén
- Permanecer en iglesias pequeñas - Abrir nuevas escuelas
- Lo que deben sentir los ángeles
- Crecer y extenderse, pero no en un solo lugar
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Sección VII - Guiados por las providencias de Dios
- Cuando Dios abra el camino
- Dios ayudará a su pueblo
- Hay que ayudar a abrir el camino
- Consejo y advertencia a quienes se proponen salir de las ciudades*Comunicación escrita el 22 de diciembre de 1893, en respuesta a una carta enviada por un dirigente de Battle Creek en la que informaba a Elena de White que, en respuesta a la amonestación según la cual nuestro pueblo debía salir de Battle Creek, “entre cien y doscientos ” se estaban preparando para salir “tan pronto como les fuera posible” .-Los compiladores.
- El don de aconsejar
- Considerar cuidadosamente todo movimiento
- Se necesitan planes bien definidos
- Los peligros de la nueva experiencia
- Hágase todo con orden
- Los resultados de un movimiento apresurado
- Exponer todos los planes delante de Dios
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Sección VIII - Nuestras instituciones deben estar lejos de las zonas muy pobladas
- Lugares apropiados para nuestras instituciones
- Cómo evitar la tentación y la corrupción
- Nos esperan tiempos difíciles
- Dónde se puede enseñar a los jóvenes con mayor eficacia
- Hay que trabajar en las ciudades desde puestos de avanzada
- Lugares de fácil acceso a las ciudades
- Lecciones que nos enseñan Enoc y Lot
- Iglesias, pero no instituciones en las ciudades
- El mensaje del Señor
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Sección IX - Huida apresurada en el conflicto final