Larger font
Smaller font
Copy
Print
Contents

Promesas para los últimos días

 - Contents
  • Results
  • Related
  • Featured
No results found for: "".
    Larger font
    Smaller font
    Copy
    Print
    Contents

    CAPÍTULO 24—PROMESAS PARA LOS PADRES

    “Los padres pueden preguntarse: ‘¿Quién es suficiente para esto? ‘ Sólo Dios es su suficiencia, y si ellos no lo toman en consideración, si no buscan su ayuda y consejo, su tarea es verdaderamente desesperada. Pero mediante la oración, el estudio de la Biblia y un ferviente celo de su parte, pueden triunfar noblemente en este importante deber y ser recompensados ciento por ciento por todo su tiempo y cuidado” (4T 198).PUD 104.1

    “Al trabajar por vuestros hijos, valeos del gran poder de Dios. Confiad vuestros hijos al Señor en oración. Obrad por ellos fervorosa e incansablemente. Dios oirá vuestras oraciones y los atraerá a sí mismo. Luego, en el último gran día, podréis presentarlos a Dios diciendo: ‘He aquí, yo y los hijos que me dio Jehová’” (HC 485).PUD 104.2

    “La obra de los padres es una obra importante y solemne; los deberes que les conciernen son grandiosos, pero si estudian la Palabra de Dios cuidadosamente, encontrarán en ella abundantes instrucciones y muchas promesas preciosas hechas para ellos a condición de que cumplan su tarea fielmente y con eficacia” (CN 62).PUD 105.1

    “Si acudes a Dios con corazón humilde y creyente para buscar dirección en medio de tu perplejidad, tendrás el privilegio de depositar tu caso en sus manos. El cielo y la tierra pasarán, pero sus promesas no fallarán” (CD 184).PUD 105.2

    “Los padres pueden entender que al seguir las instrucciones de Dios en la educación de sus hijos, recibirán ayuda de lo alto... El Dios del cielo nota vuestra solicitud, vuestra labor ferviente, vuestra vigilancia constante. Oye vuestras oraciones. Con paciencia y ternura, educad a vuestros hijos para el Señor. Todo el cielo se interesa en vuestra obra... Dios se unirá a vosotros y coronará de éxito vuestros esfuerzos” (HC 184).PUD 105.3

    “Cuando asumís vuestros deberes como padres con la fuerza de Dios, con la firme resolución de no cejar jamás en vuestros esfuerzos y de no abandonar vuestro puesto del deber en la lucha por hacer de vuestros hijos lo que Dios quiere que sean, entonces Dios os mira desde lo alto con aprobación. Sabe que estáis haciendo lo mejor que podéis, y aumentará vuestra fuerza” (HC 186).PUD 105.4

    “Cuando emprendáis la obra de salvar a vuestros hijos y de conservar vuestra posición en el camino de santidad, se presentarán las pruebas más gravosas. Pero no perdáis vuestra confianza. Aferráos a Jesús. El dice: ‘¿O forzará alguien mi fortaleza? Haga conmigo paz, sí, haga paz conmigo’. Sobrevendrán dificultades. Arrostraréis obstáculos. Mirad constantemente a Jesús. Al ocurrir una emergencia, preguntad: Señor, ¿qué debo hacer ahora?PUD 106.1

    “Cuando más arrecie la batalla, tanto más necesitan [los padres] la ayuda de su Padre celestial, y tanto más notable será la victoria que obtengan” (HC186).PUD 106.2

    “Sin el esfuerzo humano, resulta vano el esfuerzo divino. Dios obrará con poder cuando, dependiendo confiadamente de él, los padres se despierten y vean la responsabilidad sagrada que descansa sobre ellos y procuren educar correctamente a sus hijos. Cooperará con los padres que con cuidado y oración enseñen a sus hijos y laboren su propia salvación y la de ellos” (HC 185).PUD 106.3

    “Aunque faltemos en cualquier otra cosa, esmerémonos en la obra por nuestros niños. Si la disciplina doméstica los hace puros y virtuosos, así ocupen el lugar más pequeño y humilde en el gran plan de Dios para el bien del mundo, la obra de nuestra vida jamás será llamada fracaso” (EC 153).PUD 106.4

    “Cristo ha tomado toda medida necesaria para que cada padre y madre que quiera ser dirigido por el Espíritu Santo reciba fuerza y gracia para enseñar en el hogar. Esta educación y disciplina en el hogar ejercerán una influencia modeladora” (HC 185).PUD 106.5

    “Los padres tendrán éxito si proceden con paciencia y amor, esforzándose de veras para ayudar a sus hijos a que alcancen la norma más elevada de pureza y recato” (3CBA 1172).PUD 107.1

    “Nunca apreciará el mundo la obra de los padres prudentes, pero cuando sesione el juicio y se abran los libros, esa obra se verá como Dios la ve y será recompensada delante de hombres y ángeles... Velar sobre las formación del carácter de ese hijo costó lágrimas, ansiedad y noches de insomnio, pero la obra se hizo sabiamente, y los padres oyen al Maestro decir: ‘Bien, buen siervo y fiel’” (HC 486).PUD 107.2

    “Mientras recorremos las sendas humildes de la vida, el cielo puede estar muy cerca de nosotros. Los ángeles de los atrios celestes acompañarán los pasos de aquellos que vayan y vengan a la orden de Dios” (HC 484).PUD 107.3

    Larger font
    Smaller font
    Copy
    Print
    Contents