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Promesas para los últimos días

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    CAPÍTULO 4—PROMESAS PARA LOS ENLUTADOS

    “Hemos bebido de la misma copa de tristeza, pero estaba mezclada con gozo y descanso y paz en Jesús. El hace bien todas las cosas. Nuestro Padre celestial no aflige ni entristece de su voluntad a los hijos de los hombres” (IHP 272).PUD 23.1

    “Saldrá luz de estas tinieblas que a veces a Ud. le parecen incomprensibles. ‘ Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito’ (Job 1:21). Sea éste el lenguaje de su corazón. La nube de misericordia se cierne sobre su cabeza aun en la hora más oscura” (LC 272).PUD 23.2

    ‘“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien’ (Romanos 8:28). Si pudieran ser abiertos sus ojos, vería a su Padre celestial incli- nado sobre Ud. con amor, y si pudiera escuchar su voz, sería en tonos de compasión hacia Ud. que está postrado por el sufrimiento y la aflicción. Persista en su fuerza; allí hay descanso para usted” (IHP 272. Escrito a un padre cuya única hija había muerto).PUD 23.3

    “Los que duermen en Jesús serán llamados de la casa de su prisión... a una gloriosa inmortalidad...PUD 24.1

    “Cuando nuestros amigos bajan a la tumba, son preciosos para nosotros. Puede ser que el que sepultamos sea nuestro padre o nuestra madre; pero cuando salga de la tumba, esas arrugas habrán desaparecido, y su identidad será inconfundible y los reconoceremos...(IHP 353).PUD 24.2

    “Debemos estar preparados para encontramos con esos queridos amigos cuando emerjan en la mañana de la resurrección” (LC 353).PUD 24.3

    “Confíe plenamente en Jesús. El no la dejará ni la abandonará. El dice: Te tengo esculpida en las palmas de mis manos... Veremos como somos vistos y conoceremos como somos conocidos. Tan sólo deje que la paz de Cristo inunde su alma. Sea fiel en su esperanza, porque él es fiel en su promesa. Coloque su pobre mano nerviosa en su mano firme, y deje que él la sostenga y la fortalezca, que la alegre y la reconforte. Ahora me prepararé para salir de este lugar. ¡Oh, cómo quisiera estar con usted en este momento! Con todo cariño” (2MS291).PUD 24.4

    “Dios ha provisto un bálsamo para cada herida. Hay un bálsamo en Galaad, y también hay un médico allí... Buscad al Señor para que os proporcione sabi- duría para cada emergencia. En cada prueba rogad a Jesús que os muestre el camino que os hará salir de vuestros problemas, y entonces vuestros ojos serán abiertos para que contempléis el remedio y apliquéis a vuestro caso las promesas sanadoras registradas en su Palabra. En esta forma el enemigo no encontrará lugar para induciros a lamentaros y a ser incrédulos; pero en lugar de esto tendréis fe, esperanza y valor en el Señor” (2MS 312,313).PUD 24.5

    “¿Qué haríamos sin un Salvador en el momento de prueba para el alma? Nos rodean los ángeles ministradores para damos a beber del agua de vida a fin de refrescar nuestras almas en los momentos finales de la vida. Aquel que es la resurrección y la vida ha prometido que levantará del sepulcro y llevará con él a los que duerman en Jesús. La trompeta resonará, y los muertos despertarán a la vida, para no volver a morir. La mañana eterna ha llegado hasta ellos, porque en la ciudad de Dios no habrá más noche” (2MS 286,287).PUD 25.1

    “Esta promesa es para usted. Puede sentirse reconfortada y confiar en el Señor. El Señor me ha hecho saber con frecuencia que muchos pequeñitos morirán antes del tiempo de angustia. Volveremos a ver a nuestros hijos. Los encontraremos y los reconoceremos en las cortes celestiales. Confíe en el Señor y no tema” (2MS 296).PUD 25.2

    “Con frecuencia se marchitan nuestras esperanzas más acariciadas. La muerte nos arranca a nuestros seres amados. Cerramos sus ojos, los vestimos para la tumba y los ocultamos de nuestra vista. Pero la esperanza nos hace cobrar ánimo. No estaremos separados para siempre, sino que volveremos a encontrar a nuestros seres amados que duermen en Jesús. Volverán de la tierra del enemigo. El Dador de la vida está por venir. Millares de santos ángeles los escoltan en su camino. El rompe las cadenas de la muerte, destruye los grilletes de la tumba, y entonces los preciosos cautivos salen con salud y belleza inmortales” (2MS 297).PUD 25.3

    “Es muy grande el consuelo que proporciona la Escritura; abunda en expresiones de consuelo para los afligidos y los enlutados, para los enfermos y los dolientes. Me parece ver a Jesús deciros:... ‘Apoyaos en mí y reclinaos pesadamente. Yo os haré cobrar ánimo. Mi brazo nunca os fallará. Será fuerte para sosteneros en todos los lugares ásperos y difíciles. Tan sólo confiad en mí y seréis conducidos en salvo y sostenidos firmemente’” (2MS 297,298).PUD 26.1

    “Cualquiera que sean las circunstancias que rodean vuestra vida, no importa cuán oscuros y misteriosos puedan ser los caminos de la Providencia, aunque la senda pase por aguas profundas y las pruebas y las aflicciones asalten una vez tras otra, a pesar de todo sigue teniendo valor esta declaración: ‘A los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien’” (2MS 298).PUD 26.2

    “Nuestra simpatía se dirige a todos los que han sido afligidos por este dolor. La extendemos asimismo a los niños y los miembros de la familia que han expe- rimentado tan amargo sufrimiento. Pero deseamos señalaros a Jesús como vuestra única esperanza y consuelo” (2MS 307).PUD 26.3

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