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Sermones Escogidos Tomo 2

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    37—Los juicios de Dios sobre las ciudades

    Los JUICIOS DE DIos ciertamente caerán sobre los transgresores. El terrible terremoto que ha afectado a San Francisco será seguido por otras manifestaciones del poder de Dios. Su ley ha sido violada. Las ciudades se han contaminado con el pecado.SE2 351.1

    Observemos la historia de Nínive. Dios le envió a aquella corrupta ciudad un mensaje especial mediante Jonás. Dios le ordenó a Jonás: «Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y clama contra ella, porque su maldad ha subido hasta mí». Jonás debía «clamar contra» la ciudad, pero él era reacio a transmitir ese tipo de mensaje. En lugar de obedecer, «se levantó para huir de la presencia de Jehová a Tarsis, y descendió a Jope, donde encontró una nave que partía para Tarsis; pagó su pasaje, y se embarcó para irse con ellos a Tarsis, lejos de la presencia de Jehová» Lean el relato.SE2 351.2

    _______________

    Un mensaje dirigido a los adventistas de Estados Unidos y Australia. Redactado seis semanas después del terremoto de San Francisco, ocurrido el 3 de abril de 1906. Manuscrito 61a, 1906. Redactado el 3 de junio de 1906.

    «Jehová se dirigió por segunda vez a Jonás y le dijo: “Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y proclama en ella el mensaje que yo te diré”. Jonás se levantó y fue a Nínive, conforme a la palabra de Jehová. Nínive era una ciudad tan grande, tanto que eran necesarios tres días para recorrerla. Comenzó Jonás a adentrarse en la ciudad, y caminó todo un día predicando y diciendo: “¡Dentro de cuarenta días Nínive será destruida!” Los hombres de Nínive creyeron a Dios, proclamaron ayuno y, desde el mayor hasta el más pequeño, se vistieron con ropas ásperas. Cuando la noticia llegó al rey de Nínive, este se levantó de su silla, se despojó de su vestido, se cubrió con ropas ásperas y se sentó sobre ceniza. Luego hizo anunciar en Nínive, por mandato del rey y de sus grandes, una proclama que decía: “Hombres y animales, bueyes y ovejas, no prueben cosa alguna; no se les dé alimento ni beban agua, sino cúbranse hombres y animales con ropas ásperas, y clamen a Dios con fuerza. Que cada uno se convierta de su mal camino y de la violencia que hay en sus manos. ¡Quizá Dios se detenga y se arrepienta, se calme el ardor de su ira y no perezcamos!” Vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino, y se arrepintió del mal que había anunciado hacerles, y no lo hizo”. «Pero Jonás se disgustó en extremo, y se enojó. Así que oró a Jehová y le dijo: “¡Ah, Jehová!, ¿no es esto lo que yo decía cuando aún estaba en mi tierra? Por eso me apresuré a huir a Tarsis, porque yo sabía que tú eres un Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte y de gran misericordia, que te arrepientes del mal. Ahora, pues, Jehová, te ruego que me quites la vida, porque mejor me es la muerte que la vida”. Pero Jehová le respondió: “¿Haces bien en enojarte tanto?” Jonás salió de la ciudad y acampó hacia el oriente de ella; allí se hizo una enramada y se sentó a su sombra, para ver qué sucedería en la ciudad. Entonces Jehová Dios dispuso que una calabacera creciera sobre Jonás para que su sombra le cubriera la cabeza y lo librara de su malestar. Jonás se alegró mucho por la calabacera. Pero, al amanecer del día siguiente, Dios dispuso que un gusano dañara la calabacera, y esta se secó. Y aconteció que, al salir el sol, envió Dios un fuerte viento del este. El sol hirió a Jonás en la cabeza, y sintió que se desmayaba. Entonces, deseando la muerte, decía: “Mejor sería para mí la muerte que la vida”. Pero Dios dijo a Jonás: “¿Tanto te enojas por la calabacera?” “Mucho me enojo, hasta la muerte”, respondió él. Entonces Jehová le dijo: “Tú tienes lástima de una calabacera en la que no trabajaste, ni a la cual has hecho crecer, que en espacio de una noche nació y en espacio de otra noche pereció, ¿y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales?”» [Jon. 3: 1-10; 4: 1-11].SE2 352.1

    Todo parece indicar que Jonás consideró que su reputación como profeta había sido menoscabada. Muchos mensajes parecidos al suyo podrían presentarse en nuestra hoy en día, para ver si las malvadas ciudades actuaes se arrepintieran como lo hizo Nínive.SE2 353.1

    ¿Dónde están los atalayas? El Señor declara que a menos que las ciudades cambien sus costumbres, las tabernas serán reemplazadas. En la calamidad que afectó a San Francisco, el Señor se propuso barrer con las tabernas que han sido fuente de innumerables males; sin embargo, los guardianes oficiales, los hombres que han sido colocados en puestos de responsabilidad demostraron su falta de fidelidad a la confianza en ellos depositada, al legalizar la venta de bebidas alcohólicas, se ha permitido mezclar los licores con sustancias tóxicas, a fin de crear habituación en la gente con esas sustancias fuertemen adictivas.SE2 353.2

    ¡Ojalá que nuestras ciudades se reformaran! Los que han sido colocados como guardianes responsables de la salud de la población, deberían ser conscientes de la influencia que sus cargos les otorga y gobernar de acuerdo con los mandatos de Dios expresados en su Palabra. Dios ha hablado en forma clara diciendo: «Harás esto», «No hagas aquello”. «Por lo tanto, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro verdadero culto. No os conforméis a este mundo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál es la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta».SE2 353.3

    Tenemos un Dios que es nuestro Gobernador. ¿Cómo puede el gran Soberano del mundo contemplar con satisfacción esas malvadas ciudades llenas de violencia y de todo tipo de violencia? Nuestro Creador ha establecido en su Palabra una ley para que sea obedecida. Nadie puede sentirse autorizado a tomársela con ligereza. Nuestros tribunales de justicia son corruptos y son desaprobados en el cielo. Incluso la comida, la bebida y el vestido, son llevados a un exceso para que se conviertan en algo perverso. Todos son señales de los últimos días por el Redentor de nuestro mundo quien dio su vida como sacrificio por la raza caída.SE2 353.4

    Los hombres que ocupan cargos en el gobierno necesitan el consejo y la cordura de alguien que no puede equivocarse. ¿Cuántos buscan esa sabiduría y se colocan bajo el control de Dios? La extravagancia observada en la construcción de edificios, en la complacencia egoísta, en los comercios en las injusticias empresariales; todo ello crea pobreza y tensiones. Los responsables de los centros de negocios tendrán que rendir pavorosas cuentas a Dios cuando el Juez del inapelable tribunal supremo tome el caso de cada uno en sus manos.SE2 353.5

    El tiempo, el dinero y las energías que pertenecen a Dios son des-perdiciados en cosas superfluas. Los elevados talentos concedidos por Dios se colocan bajo la influencia nominal de los agentes de Satanás que están apostando por las almas en el juego de vida.SE2 354.1

    ¿Cuántos de los que se consideran ricos están utilizando sus recursos para aliviar las necesidades de la doliente humanidad? ¡Qué no sería si las instituciones humanas pudieran reconocer la necesidad de colocarse bajo la dirección del Dios excelso, como obedientes hijos e hijas de él? En ese caso podrían impulsar en este mundo el propósito divino para ellos. Dejando a un lado el orgullo y la ostentación podrían edificar sólidos caracteres cristianos y convertirse en colaboradores de Dios.SE2 354.2

    Precisamente antes de su ascensión, el gran Médico misionero entregó la Gran Comisión evangélica a aquellos seguidores suyos que creían en él. Eso fue después de que hubiera sufrido la agonía de la cruz y de haber muerto con el fin de establecer una vía para toda alma, para que ninguna perezca sino que tenga vida eterna al creer en él. «De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna» (Juan 3: 16).SE2 354.3

    Mientras que el crucificado Salvador yacía en la tumba, custodiado por soldados romanos, «hubo un gran terremoto, porque un ángel del Señor descendió del cielo y, acercándose, removió la piedra y se sentó sobre ella. Su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve. De miedo de él, los guardas temblaron y se quedaron como muertos” (Mat. 28: 2-4).SE2 354.4

    «Pasado el sábado, al amanecer del primer día de la semana, fueron María Magdalena y la otra María a ver el sepulcro» (Mat. 28: 1). Al acercarse vieron que la gran piedra había sido rodada a un lado y que una luz brillaba alrededor de la tumba. El cuerpo de Jesús no estaba allí y pronto vieron un ángel. «Pero el ángel dijo a las mujeres: “No temáis vosotras, porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor. E id pronto y decid a sus discípulos que ha resucitado de los muertos y va delante de vosotros a Galilea; allí lo veréis. Ya os lo he dicho”. Entonces ellas, saliendo del sepulcro con temor y gran gozo, fueron corriendo a dar las nuevas a sus discípulos. Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos, Jesús les salió al encuentro, diciendo: “¡Salve!”. Y ellas, acercándose, abrazaron sus pies y lo adoraron. Entonces Jesús les dijo: “No temáis; id, dad las nuevas a mis hermanos, para que vayan a Galilea, y allí me verán”.SE2 354.5

    »Mientras ellas iban, unos de la guardia fueron a la ciudad y dieron aviso a los principales sacerdotes de todas las cosas que habían acontecido. Estos se reunieron con los ancianos y, después de ponerse de acuerdo, dieron mucho dinero a los soldados, diciéndoles: “Decid vosotros: ‘Sus discípulos llegaron de noche y lo hurtaron mientras nosotros estábamos dormidos’. Y si esto lo oye el gobernador, nosotros lo persuadiremos y os pondremos a salvo”. Ellos tomaron el dinero e hicieron como se les había instruido. Este dicho se ha divulgado entre los judíos hasta el día de hoy.SE2 355.1

    »Pero los once discípulos se fueron a Galilea, al monte donde Jesús les había ordenado. Cuando lo vieron, lo adoraron, aunque algunos dudaban. Jesús se acercó y les habló diciendo: “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”» [Mat. 28: 5-20].SE2 355.2

    Yo presento esta maravillosa experiencia respecto a que tenemos un poder que no está en nosotros mismos, sino que está fuera y más allá de nosotros. «Mas a todos los que reciben a Cristo, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios». A aquellos que son sus hijos se les concede el poder que le fue dado al Señor.SE2 355.3

    El Salvador resucitado estuvo con sus discípulos durante cuarenta días, instruyéndolos y «hablándoles acerca del reino de Dios» (Hech. 1:3). Precisamente antes de su ascensión él hizo algunas declaraciones. «“Pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra”. Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y lo recibió una nube que lo ocultó de sus ojos. Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, los cuales les dijeron: “Galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como lo habéis visto ir al cielo”» [Hech. 1: 8-11].SE2 355.4

    Durante muchos meses me ha preocupado ver cómo algunos de nuestros consagrados hombres, que Dios ha utilizado en su causa, se sienten perplejos respecto a los argumentos científicos que presentan algunos agentes de Satanás. No he sabido qué hacer. Hace una semana, un sábado en la noche, mientras estaba considerando algunas de estas cosas tuve una visión. En la misma estaba hablando a un gran grupo donde se hicieron muchas preguntas respecto a mi obra y a mis escritos.SE2 355.5

    Un mensajero celestial me señaló que no debía afanarme por las cosas y las dudas que Satanás estaba sembrando en las mentes humanas. Se me dijo: «Actúa en todo momento y lugar como la mensajera de Dios, y presenta el testimonio que te daré. Si el Espíritu Santo no es recibido, sino rechazado, todas tus palabras serán como historias sin sentido. Siéntete libre. Presenta los testimonios que el Señor Jesús te pide que lleves como reproche, como crítica, como un medio de animar y elevar el alma; “enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”» [Mat. 28: 20].SE2 356.1

    Cuando desperté de la visión estaba orando con gran fervor y unción, y no podía dejar de hacerlo. Mi alma fue fortalecida con las palabras que habían sido pronunciadas:SE2 356.2

    «Sé fuerte, sí, sé fuerte. No permitas que las seductoras palabras de pastores o médicos agobien tu mente. Diles que reciban la luz que se les ha concedido en diversas publicaciones. La verdad siempre saldrá victoriosa. Sigue adelante sin desviarte. No analices la incredulidad de alguien, con el fin de intentar convencerlo. Si alguien se aleja del Espíritu Santo todas tus palabras no podrán eliminar las falsas nociones por todo un tiempo. Satanás esta listo para inventar más. Si la evidencia presentada se rechaza y se tergiversa, toda la demás evidencia no tendrá valor a menos que se vea el convincente poder de Dios en las mentes de quienes están en el error. Si las convincentes representaciones e impresiones del Espíritu Santo manifestadas durante medio siglo no se aceptan como confiables pruebas, nada en el futuro los hará recapacitar, porque el hechizo de Satanás habrá pervertido su raciocinio. Ellos han sido convencidos una y otra vez, según el Espíritu Santo ha testificado y todas las palabras que yo pudiera pronunciar no tendrían tanta fuerza como las impresiones realizadas por el Santo Espíritu de Dios».SE2 356.3

    Sigan adelante. Conserven un buen ánimo. Si el Espíritu de Dios se recibe en vez de la mala obra que los espíritus del mal realizan en mentes y corazones, todos los que han estado obrando en contra de Dios regresarán a sus correctos derroteros. Hay una gran labor que realizar para ganar almas. El mensaje en ningún caso debe ser cambiado de su forma original. Según se ha predicho en las Escrituras, habrá espíritus seductores y doctrinas de demonios en la iglesia, y esas influencias del mal irán en aumento; pero mantengan firme hasta el fin su primera confianza.SE2 356.4

    No debe haber más almas atraídas a Battle Creek. Deben presentarse esas advertencias. Hemos de proclamar un mensaje similar al de Juan el Bautista. Pero cuídense de los hombres porque intentarán desviar las mentes de la obligación de obedecer los legítimos temas para este tiempo. Continúen con la obra por quienes necesitan la verdad y que no han permutado las muestras de la verdad por falacias y presentaciones científicas de origen satánico.SE2 357.1

    Prácticamente ha llegado el tiempo cuando Satanás obrará milagros para hacer creer que él es Dios. Todo el pueblo de Dios debe mantenerse dentro del marco de la verdad tal como nos hasido presentada en el mensaje del tercer ángel. Todos los cuadros agradables, todos los milagros realizados, son presentados por el enemigo para engañar a los escogidos de ser posible. La única esperanza para todos es aferrarse de las evidencias que han confirmado la verdad en justicia. Ojalá que las mismas sean proclamadas una y otra vez hasta el fin de la historia de este planeta.SE2 357.2

    Los peligros de los últimos días se puede decir que ya los estamos viviendo. No dediquen un tiempo precioso tratando de convencer a quienes transformarían la verdad de Dios en una mentira. Proclamen el mensaje del tercer ángel. Presenten un mensaje claro y directo.SE2 357.3

    Estas palabras las estaba pronunciando ante un grupo lleno de perplejidad, precisamente antes de que los invitara a colocarse del lado correcto. Si alguien escoge alguna otra alternativa, déjenlo solo. Trabajen a favor de la gente que nunca ha recibido muestras de la verdad. Mientras la gente siga aferrándose a lo humano y crea en los hombres en lugar de creer en la Palabra de Dios, ustedes no podrán ayudarlos. Ustedes están luchando contra «principados y potestades”, según se describe en Efesios.SE2 357.4

    Reciban la verdad; manténganse en la verdad. Todo aquel que escoja seguir el curso señalado en las Escrituras respecto a los que se apartan de la fe no podrán ser ayudados por ustedes. Todo el razonamiento de ustedes vendrá a ser como palabras vacías. Ellos han sido advertidos, y por más que les digan no los conmoverán, porque ustedes están enfrentando a Satanás a través de agentes humanos.SE2 357.5

    Tomen el estandarte de la verdad y enarbólenlo cada vez más en alto. El Señor llama a fieles mensajeros para este momento. Vayan a las ciudades que necesitan la verdad, según la hemos enseñado durante años. Ningún aspecto de nuestra fe ha cambiado, y los no creyentes en nuestras ciudades necesitan escuchar el último mensaje de advertencia.SE2 357.6

    El plan de Satanás consiste en suscitar esas diferencias para mantener ocupada la mente en disensiones y problemas satánicos hasta que el último «ay” haya descendido sobre el mundo. Nuestro tiempo es actualmente demasiado precioso para desperdiciarlo en asuntos confusos. Cada paso que hemos dado está registrado en los mensajes anteriormente presentados. Repitan esas cosas al mundo.SE2 358.1

    No se concentren todos en Battle Creek. Médicos y pastores, no arruinen las buenas ideas de los jóvenes. Pongan a todo aquel, que haya obedecido a las palabras de advertencia que nos han sido dadas, a trabajar en la causa del Señor. No confíen en quienes desde hace años vienen negando su fe por haber hecho caso a espíritus seductores.SE2 358.2

    Me ha sido dicho que no constituye una demostración extravagante lo que hoy será considerado como uno de los mejores medios para comunicar el último mensaje de misericordia al mundo. Debemos marchar al frente en la sencillez de la verdadera santidad. Nuestros sanatorios, nuestras instituciones educativas, nuestras editoriales, tienen que ser instrumentos de Dios para representar las sencillas enseñanzas de Cristo, y entonces el Señor será realmente nuestra fortaleza, nuestro poder, y la gran verdad presente. Sean sencillos y oren sin cesar con fe. No importa dónde uno se encuentre la oración es nuestra única salvaguardia. Hemos de esperar confiadamente el cumplimiento de la promesas, Aferrémonos hasta el fin a lo que desde el principio hemos creído.SE2 358.3

    Habrá quienes serán incapaces de comprender la verdad, ya que Satanás tiene astutos agentes que saben cómo confundir y engañar. La cizaña está mezclada con el trigo. Cuídense de la levadura del mal. No olviden que todos estamos siendo examinados y sometidos a una trascendental prueba en cuanto a la vida eterna.SE2 358.4

    Dios llama hoy a todos los que deciden servirlo, para que se coloquen en la tribuna de la verdad eterna. Todos los que han contribuido al estado de cosas actual, provocando las divisiones que hoy estamos sufriendo, y ponerse a reflexionar sobre lo que está sucediendo antes de ir más allá. Es necesario que actúen de otro modo. «Escogeos hoy a quién sirváis». «Si Jehová es Dios, seguidle; si Baal, id en pos de él» (Jos. 24: 15; 1 Rey. 18: 21).SE2 358.5

    Estoy autorizada a decirles a todos: «Hablen menos, y critiquen menos”. Este no es momento para la indiferencia. ¿Acaso ese espantoso terremoto que ha causado prácticamente la total destrucción de una de las grandes ciudades de Estados Unidos, no tiene que despertar en todos un gran interés espiritual para buscar al Señor mientras puede ser hallado? «¡Buscad a Jehová mientras puede ser hallado!».SE2 359.1

    Nuestros pastores no deben atenerse a asuntos comunes en sus discursos. Ha llegado ya el momento de que produzca ante Dios una humillación de todo corazón. Busquémoslo mientras puede ser hallado, y hagámoslo perdonando, no condenando. Mis hermanos y hermanas de Australia, ¡despierten! Clamemos al Señor mientras él puede ser hallado.SE2 359.2

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