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Testimonios Selectos Tomo 4

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    La familia como campo misionero

    Nuestra obra por Cristo ha de empezar con la familia, en el hogar. La educación de la juventud debe ser diferente de la que se ha dado en lo pasado. Su bienestar exige mayor labor que la que se le ha dedicado antes. No hay campo misionero más importante que éste. Por precepto y por ejemplo, los padres han de enseñar a sus hijos a trabajar por los inconversos. Los niños deben ser educados de tal manera que simpaticen con los ancianos y afligidos y traten de aliviar los sufrimientos de los pobres y angustiados. Debe enseñárseles a ser diligentes en la obra misionera; y desde los primeros años debe inculcárseles la abnegación y el sacrificio en favor del bienestar ajeno y el adelantamiento de la causa de Cristo, a fin de que sean colaboradores con Dios.4TS 407.1

    Pero si han de aprender alguna vez a hacer obra misionera verdadera para los demás, deben aprender primero a trabajar por los que están en casa, los cuales tienen un derecho natural a su servicio de amor. Cada niño debe ser enseñado a llevar su parte respectiva del servicio en el hogar. Nunca debiera avergonzarse de emplear sus manos para aliviar las cargas en la casa, o sus pies para hacer diligencias. Mientras esté así ocupado no entrará por sendas de negligencia y pecado. ¡Cuántas horas despilfarran los niños y los jóvenes que podrían emplear llevando sobre sus fuertes hombros parte de las responsabilidades de la familia, que alguno debe llevar, manifestando así un amante interés en sus padres! Debe también arraigárselos en los verdaderos principios de la reforma pro salud y el cuidado de su cuerpo.4TS 407.2

    ¡Ojalá que los padres pudieran velar con oración y cuidado por el bienestar eterno de sus hijos! Pregúntense: ¿Hemos sido negligentes? ¿Hemos descuidado esta obra solemne? ¿Hemos permitido que nuestros hijos llegasen a ser juguetes de las tentaciones de Satanás? ¿No tenemos que rendir una cuenta solemne ante Dios porque hemos permitido a nuestros hijos emplear sus talentos, su tiempo e influencia para obrar contra la verdad, contra Cristo? ¿No hemos descuidado nuestro deber como padres, y aumentado el número de los súbditos de Satanás? 4TS 407.3

    *****

    Muchos han descuidado vergonzosamente el campo del hogar, y es tiempo de que se presenten recursos y remedios divinos para corregir este mal. ¿Qué excusas pueden presentar los que profesan seguir a Cristo por descuidar de enseñar a sus hijos a trabajar por él?4TS 408.1

    Dios quiere que las familias de la tierra sean un símbolo de la familia celestial. Los hogares cristianos, establecidos y dirigidos de acuerdo con el plan de Dios, se cuentan entre sus agentes más eficaces para formar el carácter cristiano y para adelantar su obra.4TS 408.2

    Si los padres desean ver un diferente estado de cosas en sus familias, conságrense completamente a Dios ellos mismos, y cooperen con él en la obra por la cual se pueda realizar una transformación en su familia.4TS 408.3

    Cuando nuestras propias casas sean lo que deben ser, no dejaremos que nuestros hijos crezcan en la ociosidad y la indiferencia a los derechos de Dios en favor de los necesitados que los rodean. Como herencia del Señor, estarán calificados para emprender la obra donde están. De tales hogares resplandecerá una luz que se revelará en favor de los ignorantes, conduciéndolos a la fuente de todo conocimiento. Ejercerán una poderosa influencia por Dios y su verdad.4TS 408.4

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