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El Ministerio de Publicaciones

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    Capítulo 27—Enseñando a vender a los colportores evangélicos

    Pensamientos inspirados que ayudan a vender*El colportor evangélico puede memorizar varias de estas declaraciones para incorporarlas a sus presentaciones de venta.._ Sólo la presencia de Cristo puede hacer felices a hombres y mujeres.—El Hogar Cristiano, 24.MPu 324.1

    Orar es el acto de abrir nuestro corazón a Dios como a un amigo. El Camino a Cristo, 138. APIA, 1996.MPu 324.2

    No hay nada que esté mejor calculado para vivificar la mente y fortalecer el intelecto que el estudio de la Palabra de Dios.—Consejos para los Maestros Padres, 440.MPu 324.3

    Una frase de las Escrituras tiene más valor que diez mil ideas o argumentos humanos.—Testimonies for the Church 7:71.MPu 324.4

    Una madurez noble y bien encuadrada no viene por casualidad. Es el resultado del proceso modelador de la edificación del carácter en los primeros años de la juventud.—Conducción del Niño, 40.MPu 324.5

    La edificación del carácter es la obra más importante que jamás haya sido confiada a los seres humanos.—La Educación, 225; Conducción del Niño, 155.MPu 324.6

    Los padres pueden construir un baluarte alrededor de sus hijos con el cual preservarlos del mal que está anegando nuestro mundo.—Conducción del Niño, 451.MPu 324.7

    La más alta educación es la que imparte un conocimiento y una disciplina que conducen a un mejor desarrollo del carácter.—Conducción del Niño, 277.MPu 324.8

    La mente, el alma, se edifica con aquello de lo cual se alimenta, y a nosotros nos toca determinar la clase de alimento que recibirá. Está al alcance de todos escoger los temas que han de ocupar los pensamientos y amoldar el carácter.—La Educación, 126, 127.MPu 324.9

    El verdadero carácter es una cualidad del alma que se manifiesta en la conducta. Un buen carácter es un capital de más valor que el oro o la plata.—Conducción del Niño, 147.MPu 325.1

    Los caracteres formados en esta vida determinarán el destino futuro.—Conducción del Niño, 213.MPu 325.2

    Un carácter formado a la semejanza divina es el único tesoro que podemos llevar de este mundo al venidero.—Palabras de Vida del Gran Maestro, 267.MPu 325.3

    Elementos del carácter que fomentan el éxito—Los rasgos de carácter que dan éxito y honores a un hombre entre sus semejantes: el deseo inextinguible de algún bien mayor la voluntad indomable, los esfuerzos arduos, la perseverancia incansable, no deben eliminarse.—Historia de los Patriarcas y Profetas, 651, 652.MPu 325.4

    Pero cuando nos entregamos completamente a Dios y en nuestra obra seguimos sus instrucciones, él mismo se hace responsable de su realización. El no quiere que conjeturemos en cuanto al éxito de nuestros sinceros esfuerzos. Nunca debemos pensar en el fracaso. Hemos de cooperar con Uno que no conoce el fracaso.—Palabras de Vida del Gran Maestro, 297.MPu 325.5

    A veces prepara a sus obreros sometiéndolos a desilusiones y fracasos aparentes. Se propone que aprendan a dominar las dificultades.MPu 325.6

    Con frecuencia los hombres están tentados a vacilar delante de las perplejidades y los obstáculos que los confrontan. Pero si tan sólo mantienen firme hasta el fin el principio de su confianza, Dios les aclarará el camino. Tendrán éxito al luchar contra las dificultades.—La Historia de Profetas y Reyes, 437.MPu 325.7

    En la visión de Ezequiel, Dios tenía su mano bajo las alas del querubín. Esto tiene el propósito de enseñar a sus siervos que es el poder divino el que les da el éxito. El trabajará con ellos si abandonan la iniquidad y si adquieren pureza de corazón y de vida. Testimonies for the Church 5:754.MPu 325.8

    Cuando decidís hacer algo que deseábais intensamente, las dificultades no os desaniman, sino que persistís una vez y otra. Aplicad la misma energía y determinación a tener éxito en el servicio de Cristo, y no dejaréis de obtener una recompensa.—Hijos e Hijas de Dios, 293.MPu 326.1

    La fortaleza humana es debilidad, la sabiduría humana es necedad. Nuestros éxitos no dependen de nuestros talentos ni conocimientos, sino de nuestra relación viviente con Dios.—Testimonies for the Church 5:158.MPu 326.2

    Los envió de dos en dos—Cuando Jesús envió a sus discípulos a trabajar, los envió de dos en dos, para que pudieran ser de ayuda y fortaleza mutuas, y defender la verdad con mayor valor. No pensaban como lo hacen algunos en la actualidad, que preferirían trabajar solos antes que hacerlo con alguien que no trabajara del mismo modo que ellos. Nuestro Salvador sabía a quiénes podía enviar juntos. No relacionó con el tranquilo y amado Juan a alguien con el mismo temperamento, sino que puso a su lado al fogoso e impulsivo Pedro. Estos dos hombres no se parecían en su disposición ni en su manera de trabajar. Pedro era diligente y fervoroso en la acción, atrevido e inflexible, y con frecuencia hería. Juan siempre era calmado y considerado con los sentimientos de los demás, y regresaba para restaurar y animar. De este modo los defectos de uno eran parcialmente cubiertos por las virtudes del otro.MPu 326.3

    Dios nunca se propuso que, como regla, sus siervos salieran a trabajar solos. Consideremos la siguiente ilustración referente a dos hermanos. No tienen el mismo temperamento ni tampoco piensan del mismo modo. Uno corre el riesgo de hacer demasiado, pero el otro no cumple sus deberes en la forma debida. Si trabajaran juntos, podrían ejercer mutuamente una influencia modeladora, de modo que los rasgos extremos de su carácter no se destaquen en forma tan prominente en sus labores. Tal vez no sería necesario que estuvieran juntos en todas las reuniones, pero podrían trabajar en lugares distantes uno de otro quince, veinte o treinta kilómetros. Así estarían suficientemente cerca para pedir ayuda en caso de pasar por una situación crítica en su trabajo. También podrían reunirse todas las veces que fuera posible para orar juntos y consultarse. Aunque tienen temperamentos diferentes, tienen la misma fe, el mismo propósito, y pueden reclamar la promesa que Cristo hizo a sus discípulos: “Además, os digo, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra, todo lo que pidan, les será hecho por mi Padre que está en los cielos”. Mateo 18:19.—Historical Sketches of the Foreign Missions of the Seventh Day Adventist, 126, 127.MPu 326.4

    Los jóvenes deben salir de dos en dos con obreros experimentados—En este trabajo, los jóvenes debieran ser relacionados con personas maduras y de más experiencia, quienes, si se han consagrado al servicio de Dios, pueden ser de gran bendición para ellos, instruyéndolos en las cosas de Dios, y mostrándoles la mejor forma de trabajar para él. Si los jóvenes se preocuparan por su propia salvación con temor y temblor, sabrían por experiencia que Dios está trabajando con ellos para inducirlos a querer y hacer las cosas que le complacen.MPu 327.1

    No sólo hombres, sino también mujeres, pueden participar en la obra del colportaje. Los colportores deben salir a trabajar de dos en dos. Este es el plan de Dios.—The Review and Herald, 7 de octubre de 1902.MPu 327.2

    Se necesitan voluntarios prácticos—Entre nuestros ministros, médicos y profesores existe la necesidad de una entrega completa de la mente, el corazón y el alma a Dios... Los trajes elegantes, las casas costosas y un sistema de vida de acuerdo con la moda, no son los elementos que darán reputación a la obra. Pero Dios estima corno algo de gran valor el espíritu humilde y sereno. La religión no hace a una persona ruda y vulgar. El verdadero creyente, al comprender cuán débil es, se cuidará en todo sentido y colocará toda su confianza en Dios. La verdadera piedad cristiana no puede forzarse, porque constituye la efusión natural del corazón sincero...MPu 327.3

    Dios necesita hombres minuciosos, hombres de oración y hombres prácticos. Una dispendiosa ostentación no eleva a los hombres y las mujeres a los ojos de las personas sensatas.—Mensajes Selectos 2:230.MPu 327.4

    La voz y la lengua pueden ser usadas por Dios—La voz y la lengua son dones impartidos por Dios, y si se los emplea en forma adecuada, Dios puede usarlos con poder.—Hijos e Hijas de Dios, 180.MPu 328.1

    Mediante el esfuerzo diligente todos pueden adquirir la habilidad de leer inteligiblemente y hablar en un tono de voz fuerte, claro, sonoro, de un modo distinto e impresionante. Haciendo esto podemos aumentar grandemente nuestra eficiencia como obreros de Cristo. Todo cristiano está llamado a dar a conocer a otros las inescrutables riquezas de Cristo; por lo tanto debiera procurar la perfección en el habla.—Palabras de Vida del Gran Maestro, 270, 271.MPu 328.2

    Podemos tener conocimiento, pero a menos que se adquiera el hábito de usar correctamente la voz, nuestra obra fracasará. Si no podemos vestir nuestras ideas con lenguaje apropiado, ¿de qué nos vale nuestra educación? El conocimiento será de poco valor para nosotros, a menos que cultivemos el talento del habla, que es una facultad maravillosa cuando se combina con la capacidad de pronunciar palabras sabias, útiles, de una manera que cautiven la atención.—Consejos para los Maestros Padres, 207, 208.MPu 328.3

    Pidamos con fe una voz convertida, una lengua convertida, y también simpatía y ternura como las de Cristo, para ganar almas a la verdad que enseñamos.—The Review and Herald, 11 de noviembre de 1902.MPu 328.4

    Hablemos con palabras bondadosas cuando tratamos de ganar almas.—Testimonies for the Church 6:400.MPu 328.5

    Ellos [los empleados de nuestros sanatorios] deben cultivar su voz y mantenerla agradable y llena de simpatía.—Medical Ministry, 212.MPu 328.6

    Aprenda a tener una expresión agradable en el rostro, y ponga en su voz toda la dulzura y melodía que sean posibles.—Hijos e Hijas de Dios, 180.MPu 328.7

    Corrección de defectos del habla—Hablad lentamente. Muchos hablan velozmente, apresurándose de una palabra a otra, con tal rapidez que se pierde el efecto de lo que dicen.—Consejos para los Maestros Padres, 241.MPu 329.1

    Si al hablar uno aglomera las palabras, se pierde la impresión que deberían haber causado. Es necesario cultivar el talento del habla, para que la verdad no se presente agitadamente, sino lenta y claramente, para que no se pierda una sola sílaba. El defecto de hablar demasiado rápido puede corregirse y debe ser corregido.—The Southern Watchman, 27 de octubre de 1903.MPu 329.2

    Las personas que hablan demasiado rápido y emiten los sonidos desde la garganta, que enredan las palabras y elevan la voz hasta un tono que no es natural, no tardan en enronquecer, y las palabras pronunciadas pierden la mitad de la fuerza que hubieran tenido si se las hubiera pronunciado lentamente y con claridad, en tono no muy alto.—Testimonies for the Church 4:405.MPu 329.3

    Hablar con la garganta, emitir las palabras desde la porción superior de los órganos de la fonación, raspándolos e irritándolos, no es la forma mejor de preservar la salud ni de aumentar la eficacia de esos órganos. Hay que inspirar profundamente y dejar que la acción se produzca desde los músculos abdominales. Los pulmones deben ser solamente el canal, pero no los obliguemos a efectuar el trabajo.—Testimonies for the Church 2:616.MPu 329.4

    Digan más bien: “Haré un esfuerzo ferviente para vencer este hábito de hablar en voz baja e indistinta, que es deshonroso para Dios. Me someteré a disciplina hasta que mi voz sea audible aun para los que escuchan con dificultad”.—Consejos para los Maestros Padres, 232.MPu 329.5

    La humildad y el trabajo asiduo atraen la bendición de Dios—No supuse que usted edificaría, porque debido a que su vida está llena de cambios, tal vez esto no sea lo que más conviene. Pero pienso definidamente que su esposa debiera tener algún lugar que pueda considerar de su propiedad, aunque sean cuartos alquilados. Eso fue todo el hogar que nosotros tuvimos por un tiempo, cuando teníamos que viajar.MPu 329.6

    Usted ha dedicado todo su tiempo a una buena obra, y necesita más descanso del que se ha permitido. Ha trabajado como evangelista, y sus palabras y sus obras han abierto numerosas puertas por donde ha entrado la verdad. No tengo ninguna duda de que el Señor le ha dado su trabajo. Lo ha bendecido abundantemente en su obra de colportaje. Esto es porque usted se ha mentenido en el trabajo y ha dado la gloria a Dios.—Carta 174, 1903.MPu 330.1

    Se necesitan colportores que hayan experimentado el nuevo nacimiento—Hay que emplear métodos sencillos y directos. Ponga su confianza en Dios. El le enseñará a simplificar, a evitar el empleo de métodos en la publicación y circulación de libros que podrían producir frustración y fracaso...MPu 330.2

    El colportaje es una obra de evangelismo que puede producir mucho bien. Debiera enviarse a dos colportores juntos. Pueden ayudarse mutuamente a ser hijos honorables de Dios. “Ahora que os habéis purificado mediante la obediencia a la verdad, que lleva a un sincero amor fraternal, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro. Pues habéis nacido de nuevo, no de semilla corruptible, sino incorruptible, por medio de la Palabra de Dios que vive y permanece para siempre”. 1 Pedro 1:22, 23. Entonces, cuán importante es que todos los que se dedican a la obra, los que trabajan en el colportaje y los que se desempeñan en la oficina, preserven y practiquen fielmente los principios más elevados y santos contenidos en la Palabra de Dios. Tienen que nacer de nuevo mediante el poder de la Palabra de Dios, por medio de la obediencia a la verdad. Tienen que descubrir por cuenta propia lo que significa la justicia...MPu 330.3

    Hay que formar una clase de colportores instruyéndolos y preparándolos cabalmente, para que puedan manejar las publicaciones que salen de la casa editora. Los que se dedican a la obra del colportaje como preparación para el ministerio comprenderán la verdad de estas palabras del Salvador: “El me glorificará, porque tomará de lo mío, y os lo comunicará”. Juan 16:14.—Carta 66, 1901.MPu 330.4

    La protección territorial dificulta las ventas—Lamento que se considere necesario demorar el trabajo en ciertos lugares a causa de los límites territoriales, y que se considere irregular que los obreros vendan libros en ciertos territorios en los que el campo ha sido descuidado. Esto ha dificultado la venta de nuestros libros. Hay que llevar a cabo cambios para remediar esta situación. Si un territorio que es reclamado por cierta asociación no es trabajado fielmente para promover la circulación de nuestras publicaciones, no se debe prohibir que los obreros que sienten preocupación por ese territorio ejerzan su privilegio de trabajar en ese lugar.—Carta 328, 1907.MPu 331.1

    Es importante que los colportores paguen prontamente—Debido a que los colportores no han pagado sus deudas, nuestras sociedades de publicaciones también se han endeudado. No pueden satisfacer sus obligaciones con las casas editoras; eso ha avergonzado a dichas instituciones y ha entorpecido su trabajo. Algunos colportores se han sentido vejados cuando se les ha requerido que paguen prontamente sus deudas a los publicadores; pero el pronto pago es la única forma de llevar a cabo los negocios con éxito.MPu 331.2

    La forma descuidada en que algunos colportores han llevado a cabo su trabajo demuestra que hay importantes lecciones que deben aprender. Se me ha revelado una cantidad considerable de trabajo hecho con negligencia. Debido a la manifestación de laxitud en asuntos seculares, algunos han formado hábitos de descuido y desidia, y así han introducido deficiencia en la obra del Señor. Dios pide una mejora definida en los diversos ramos de la obra. Los negocios efectuados en relación con su causa debieran caracterizarse por una mayor precisión y exactitud. Debe manifestarse un esfuerzo firme y decidido para llevar a cabo las reformas que son indispensables.—Testimonies for the Church 7:175.MPu 331.3

    Hay que proteger los ingresos del colportor—El colportaje es un trabajo importante, un trabajo de tanta importancia como el ministerio de la Palabra. Hay que adoptar las medidas necesarias para que los colportores tengan suficientes ingresos para vivir sin necesidad de endeudarse. Esta puerta que da acceso a la tentación debiera cerrarse y asegurarse. Por muy honrado que sea un colportor, en su trabajo surgirán circunstancias que se convertirán en una penosa tentación para él. Hay que cerrar la puerta del galpón antes que roben el caballo. Este es el mejor procedimiento...MPu 332.1

    Es nuestro deber bloquear todas las vías que conducen hacia la tentación. El Señor desea que cerremos bien la puerta para que Satanás no pueda entrar. Temo que no siempre recordemos la astucia del enemigo contra el que tenemos que contender. Tiene una mente magistral y una aguda perspicacia. Recordemos en nuestro trabajo el daño que puede causar si le damos la oportunidad.—Carta 10, 1901.MPu 332.2

    Estimúlese la honradez entre los colportores—La obra de los colportores es importante. No es juego de niños. Algunos se han dedicado a vender libros que no contienen la verdad presente. Tenían una norma inferior de justicia y honradez. Debido a que profesaban ser cristianos obtuvieron la confianza de los demás. Confiaron en ellos porque decían ser adventistas del séptimo día, y nadie pensó que era necesario controlarlos.MPu 332.3

    Algunos se aprovecharon de esta confianza e hicieron declaraciones falsas, cometieron fraude y robo. Malgastaron el dinero recibido por la venta de los libros, dinero que pertenecía a sus empleadores. Varios colportores deshonestos consideraron que su trabajo era una buena oportunidad para ellos y se rieron de la situación. Hicieron componendas que no revelaban nada que hiciera desconfiar de su falta de honradez. Estos arreglos comerciales nadie suponía que se estaban haciendo con personas de corazón y normas morales corrompidos. Pero cada una de estas transacciones deshonestas está registrada en los libros del cielo, y permanecerán en ellos hasta el día del juicio, a menos que por medio de la confesión, el arrepentimiento y la restitución consigan que Dios registre su perdón en la hoja donde aparecen sus nombres.MPu 332.4

    En el día del juicio muchos serán encontrado faltos porque han sido probados por Dios y hallados indignos de la vida eterna. Dios no podría confiar en ellos en el cielo. La decisión se hará para toda la eternidad; al que no es fiel en lo poco, no se le puede confiar grandes responsabilidades. Serán juzgados por sus obras, las que habrán determinado su carácter. ¿Produce alguna ventaja no ser honrado? Nunca; porque si la falta de honradez no se descubre durante el tiempo de prueba, quedará expuesta en el día del juicio final.—Manuscrito 59, 1900.MPu 333.1

    Ayudando a un colportor en un momento de estrechez financiera—Me embarga la tristeza... al ver la gran batalla contra la pobreza en este país [Australia]...MPu 333.2

    Nuestros hermanos están necesitados. He compartido con la Hna. A, las provisiones compradas en remates, y además puse una libra esterlina en sus manos. Su esposo ha estado colportando con el Hno. G, pero la pobreza los ha asaltado por todos lados. La gente quería los libros, pero decía con lágrimas en los ojos: “No podemos comprarlos. Tenemos que comprar pan o morir de hambre”. La Hna. A, recibió una carta de su esposo en la que le decía que debía dos libras esterlinas en el hotel, y le pedía que vendiera algunos muebles de los pocos que les quedaban para poder pagar su deuda. Cuando me enteré de esto, viajé con la Hna. 13 para llevarles alimentos, porque sabía que estaban necesitados. Ella quedó muy agradecida por esto. Usted sabe que tienen una familia numerosa, pero excelente.—Carta 54a, 1894.MPu 333.3

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