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Testimonios Acerca de Conducta Sexual, Adulterio y Divorcio

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    Capítulo 29—A cuatro ministros profanos

    Los artificios de Satanás.*Esta carta fue escrita a un ministro que fantaseaba con una mujer que no era su esposa, y con quien se sentía sentimentalmente involucrado. Pensaba que viviría con ella en el cielo, y que tendría hijos de ella en el más allá.—Tengo mucho para decirle. Ud. me ha sido presentado como frente a un gran peligro. Satanás le sigue los pasos, y de vez en cuando le susurra fantasías placenteras, y le ha mostrado fotografías encantadoras de alguien a quien él le presenta como una compañera más adecuada que su esposa de la juventud, la madre de sus hijos.TCS 223.1

    Satanás opera sigilosa e incansablemente para lograr su caída por medio de engañosas tentaciones. Ha determinado que será su maestro y en este momento Ud. necesita colocarse en una posición en la cual pueda ganar fuerzas para resistirlo. Espera conducirlo al laberinto del espiritismo, enajenar los afectos hacia su esposa y fijarlos en otra mujer. El centrará su mente en esta mujer hasta que, por medio de un afecto profano, ella se constituya en su dios.TCS 223.2

    Fantasías respecto de que habrá familias en el cielo—El enemigo de las almas gana mucho cuando puede lograr que la imaginación de uno de los guardias escogidos de Jehová se espacie en la posibilidad de asociarse en el mundo venidero con una mujer a quien ama aquí en la tierra, y de formar con ella una familia. No necesitamos tales cuadros complacientes. Esto tiene origen en la mente del tentador.TCS 223.3

    Contamos con la plena seguridad, dada por Cristo mismo, de que los redimidos “ni se casan, ni se dan en casamiento. Porque no pueden ya más morir, pues son iguales a los ángeles, y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrección”. Lucas 20: 35, 36.TCS 224.1

    Me fue presentado que las fantasías espirituales están llevando cautivos a muchos. Sus mentes son sensuales y, a menos que ocurra un cambio, esto causará su ruina. A todos los que consienten estas fantasías les diría: Deténganse, por amor a Cristo, deténganse allí mismo donde están. Están pisando terreno prohibido. Les suplico: arrepiéntanse y conviértanse.TCS 224.2

    El primer lugar en el afecto del esposo—He sido instruida a decir a los hombres casados: “Es a sus esposas, las madres de sus hijos, a quienes deben respeto y afecto. Sus atenciones deben estar dirigidas a ellas, y sus pensamientos deben estar ocupados en planear la felicidad de ellas...”TCS 224.3

    Hermano U, recuerde que una mujer que recibe la más mínima manifestación de afecto de parte de un hombre, esposo de otra mujer, revela que necesita arrepentimiento y conversión. Y el hombre que permite que su esposa ocupe el segundo lugar en sus afectos, se deshonra a sí mismo y deshonra a Dios. Esto constituye una de las señales de los últimos días. Ud. seguramente, no querrá dar cumplimiento a esa señal. Esta es la parte que los inicuos han de desempeñar. Cristo se hará cargo de los afectos de quienes amen y deshonren a Dios, induciéndolos a centrarse en objetos apropiados de afecto.TCS 224.4

    Hermano mío, su esposa tiene fallas, pero Ud. también las tiene. Ella es todavía su esposa. Es la madre de sus hijos, y Ud. debe respetarla, estimarla y amarla. Vele cuidadosamente para que la impureza no tenga cabida en su mente ni en su corazón...TCS 224.5

    Firme como el acero en el compromiso matrimonial—Hermano U, su caso me fue presentado hace algún tiempo, pero he demorado en escribirle pensando que lo vería y se lo diría personalmente. Ud. ha estado aprisionado en un sentimentalismo peligroso, y esto casi lo ha echado a perder, tanto como a la mujer que le ha permitido hacer de ella su favorita. Ud. no debe pedir que Dios lo bendiga si continúa el curso que ha estado siguiendo. En este asunto, su mente ha estado operando bajo la dirección del enemigo, que está siempre listo para controlar a quienes dan lugar al amor pseudoespiritual.TCS 225.1

    Ud. tiene una esposa, y por la Ley de Dios está ligado a ella. “Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón... También fue dicho: Cualquiera que repudie a su mujer, dele carta de divorcio. Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio”. Mateo 5: 27-32.TCS 225.2

    Que el Señor lo bendiga, es mi oración. Ahora es el tiempo cuando hay que pelear la buena batalla de la fe. Ahora es el tiempo cuando hay que luchar contra los impulsos del corazón natural. Ahora es su tiempo para ser tan leal a los votos matrimoniales como el acero, rechazando en pensamiento, palabras y hechos, la posibilidad de echar a perder su registro como hombre que teme a Dios y guarda sus mandamientos. Ud. ha estado alimentando ideas pseudoespirituales, pero si se vuelve a Dios de todo corazón, le será impartida la gracia de nuestro Señor Jesucristo, y la verdad habrá de triunfar en su vida.—Carta 231, 1903.TCS 225.3

    Una reprobación pública*Carta escrita a un ministro joven, soltero.—Tenemos una ardua labor para realizar aquí. Ha habido un espíritu de liviandad [en este lugar]. Los varones jóvenes formaban parejas con las señoritas y, cuando eran reprobados, algunos de ellos se volvieron desafiantes, duros de corazón y atrevidos. Tuvimos que poner las cosas en orden antes que pudiéramos lograr un espíritu libre en las reuniones. Pero el sábado, tal situación irrumpió otra vez. El pastor Y, que había estado predicando, estuvo detrás de las señoritas, mujeres casadas y viudas. Esto parecía ser su inclinación cuando no estaba detrás de su mesa de trabajo, en los diferentes estados del país. El domingo de mañana lo llamé por nombre y le dije, tanto a él como a todos los presentes, que no hacían falta hombres así, pues ellos sólo duplicarían la tarea de los obreros que llevaban las diferentes cargas.TCS 225.4

    Si los tales solamente se quitaran del camino y actuaran de acuerdo con lo que tenían en su corazón, dejando de hacer la mala obra que hacían bajo pretensión de piedad, la causa sería aliviada. Todavía no ha hecho confesión alguna. No sé si la hará. Pero fuimos iluminados, y los jóvenes que habían estado siguiendo su ejemplo se presentaron y confesaron su mal proceder. ¿Cuándo serán sabios los que profesan a Cristo?—Carta 53, 1884.TCS 226.1

    Invitación para trabajar en otro país.*Carta dirigida a un ministro que violó el séptimo mandamiento, pero se arrepintió.—Estimado hermano V: Esta mañana recibí y leí su carta, y si no la contesto enseguida temo que me olvide de hacerlo...TCS 226.2

    En relación con el cambio de localidad, le mencionaría Inglaterra. El campo es extenso, pero los obreros son pocos. Hay mucho por realizar y todos pueden hacer su parte (me refiero a su familia) si ellos quisieran entregarse al Señor y tener una parte en su causa. Encontrará suficiente lugar para trabajar, y si se dispone a trabajar con mansedumbre y humildad, redimiendo los errores pasados de su vida, Dios lo aceptará. Hay necesidad de obreros en Inglaterra, y la ventaja de aquel país respecto de otras partes de Europa, es que nuestros hermanos norteamericanos no necesitan trabajar con la ayuda de un traductor...TCS 226.3

    Si fuera a Inglaterra encontraría, ciertamente, suficiente trabajo para realizar. Dios es misericordioso, se apiada de nuestras debilidades; perdona nuestras transgresiones y, si vivimos penitente y humildemente, si dejamos de practicar el mal y hacemos el bien, el Señor nos aprobará. Quiera el Señor enseñarle y obrar en su favor.TCS 226.4

    Me gustaría que hubiera muchos más hombres que estuvieran dispuestos a entregarse al trabajo misionero en Inglaterra. Ese país cuenta con pocos obreros. Quisiéramos misioneros con quienes Dios pueda trabajar y a los cuales pueda bendecir. Quisiéramos hombres que sientan la carga por las almas, hombres que trabajen como Cristo trabajaba: con celo, desinteresadamente, para salvar a los pecadores e iluminar a quienes están en tinieblas. Le escribo esta breve carta, pensando que es todo lo que debo escribirle. Su hermana en Cristo.—Carta 41, 1886.TCS 227.1

    Pensamientos y fantasías impuros.*Carta dirigida a un ministro que no se arrepintió.—Pastor Z: Me siento muy afligida por Ud. Temo; sí, temo mucho que Ud. nunca podrá entrar en el reino de Dios. Me duele mucho el corazón cuando considero su caso. Ud. está bajo la luz de un siervo delegado del Señor Jesucristo y, no obstante, tan anublado por la contaminación, que los santos ángeles no pueden allegarse a Ud. No es asunto nuevo el hecho que sus pensamientos se han corrompido por medio de fantasías y deseos impuros. Ud. no se ha alejado de los deseos ilegítimos y de los pensamientos concupiscentes. Cuando nos vimos en Healdsburg y me refirió que había ganado la victoria, lo que dijo fue una falsedad, pues Ud. sabía que lo que me estaba diciendo no era verdad.TCS 227.2

    La mosca en la telaraña—Me fue presentada su vida pasada como la de alguien que no tiene fuerza interior para resistir el mal, si éste presenta un aspecto seductor. Las mujeres confían en Ud. como un hombre piadoso y justo, y Ud. ha sacado ventaja de esa confianza tomándose libertades con ellas; besándolas, yendo tan lejos en prácticas seductoras y concupiscentes cuanto ellas le han permitido ir. Esto ha sucedido no sólo con la hermana X, sino también con otras. Me siento muy apenada cuando recuerdo que Ud. ha manchado y contaminado más de una, dos, tres o cuatro mujeres con sus insinuaciones y bajas adulaciones. Sus mimos han conducido almas a la disipación y al vicio. ¡Y Ud. es un atalaya de los muros de Sion, Ud. es un pastor...!TCS 227.3

    Ud. ha hecho aparecer las prácticas malas y licenciosas como inofensivas, y hay quienes han sido desviados en sus propias concupiscencias y seducciones porque no han tenido valor moral para reprenderlo a Ud., como ministro, por sus prácticas inicuas. No han sido pocos los que han sacrificado su conciencia, la paz mental y el favor de Dios porque un hombre, a quien el pueblo ha puesto como guardia sobre los muros de Sion, ha sido el causante de sus tentaciones; un lobo vestido de oveja.TCS 228.1

    Muchos de los que se han mantenido incorruptibles caen en la trampa que Satanás, mediante un mal pastor, les ha armado con diferentes pretextos y excusas. Ud. ha disimulado las tendencias de su corazón, opuestas a la pureza y la santidad. La mosca es seducida por el brillo de la telaraña, el pez es atraído por la carnada que está en el anzuelo, y luego es engañado y atrapado.TCS 228.2

    Manera errónea de abordar el consejo matrimonial—Por su proceder, Ud. ha rebajado cosas sagradas al nivel de lo común. Muchos han estado al borde de la ruina, y han sido, por así decirlo, tizones arrebatados del fuego, pero su conducta al derribar las barreras que preservan la santidad de la relación familiar entre los esposos y los planes programados para lograr que la esposa le comunicara los secretos de su vida matrimonial, indujeron a los blandos de ánimo, cautivados por Ud., a abrirle su corazón como lo harían a un confesor católico, alentándolos a pensar que habían cometido un error en haberse casado.TCS 228.3

    En todas las familias surgen, de vez en cuando, desentendimientos. Se expresan pensamientos y sentimientos de los cuales Satanás saca ventaja, pero si ambos esposos resisten al maligno y humillan sus corazones ante Dios, esas dificultades pronto serán subsanadas sin dejar escaras deformes. Ud. ha realizado una obra para alejarlos en vez de resolver las dificultades. Así, la paz mental, la armonía y la utilidad de hombres y de mujeres han sido destruidas, y la semillas de las prácticas licenciosas que Ud. ha sembrado han producido una amarga, muy amarga cosecha. Los que yerran los caminos de Dios en este sentido son muchos, pero pocos son los que retornan.TCS 228.4

    Lo sagrado entretejido con lo impuro—La coquetería y la disposición conformista de las mujeres a los avances y familiaridades de los hombres (especialmente casados), las conduce a ser fácilmente entrampadas. El hombre, que debería vigilar las almas para que sean salvas, las vigila buscando oportunidades y ocasiones para arruinarlas. Muchas mujeres que tienen poco firmes sus principios entran en contacto con los hombres que predican la verdad; y algunas de ellas educan y refinan la iniquidad ante ellos, revistiéndola de ropaje angélico, y como sus propios corazones no están guarnecidos por principios fijos y firmes, la ruina sobreviene con rapidez.TCS 229.1

    Lo sagrado es rebajado y entretejido de tal manera con prácticas licenciosas, impuras y no santificadas, que la víctima se confunde y el templo del alma se transforma en un sumidero de iniquidad. Al principio, el confiado solamente escucha; luego recibe sugerencias acerca de las libertades que prefiere; entonces, “como va el buey al degolladero, y como el necio a las prisiones” (Proverbios 7:22), sigue las pisadas del tentador y se entrega plenamente a medida que es dirigido por él.—Carta 82, 1886.TCS 229.2

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