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Testimonios para la Iglesia, Tomo 5

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    Rechazo de la reprensión

    “En la actualidad hay muchas personas que desprecian las fieles reprensiones que Dios ha enviado mediante testimonios. Se me ha mostrado que algunas personas en estos días han llegado al extremo de quemar las palabras escritas de reproche y advertencia, tal como lo hizo el malvado rey de Israel. Pero la oposición ofrecida contra las amenazas de Dios no detendrá su ejecución. Desafiar las palabras del Señor, habladas por medio de sus instrumentos escogidos, tan sólo provocará su ira y finalmente acarreará ruina segura sobre el ofensor. En el corazón del pecador suele encenderse la indignación contra el instrumento elegido por Dios para que presente sus reproches. Siempre ha sido así, y actualmente existe el mismo espíritu que persiguió y encarceló a Jeremías por obedecer la palabra de Jehová”.5TPI 635.3

    Desde el comienzo mismo de mi obra, cuando he sido llamada a presentar testimonios claros y profundos, a censurar el error en forma definida, ha habido quienes han presentado oposición a mi testimonio y luego han hablado en forma lisonjera y agradable, han enlucido con mortero suave, para destruir la influencia de mis labores. El Señor me insta a presentar reproches, y luego hay personas que se interponen entre mí y la gente para invalidar el efecto de mi testimonio.5TPI 636.1

    “Casi en todo caso cuando es necesario presentar alguna reprensión, hay alguien que pasa por alto el hecho de que el Espíritu del Señor ha sido contristado y su causa desacreditada Estas personas se compadecerán de los que merecen reprensión, porque los sentimientos personales de éstos han sido heridos. Toda esta simpatía no santificada coloca a los simpatizantes en un lugar donde comparten la culpa de la persona reprendida. En nueve casos de cada diez, si la persona censurada hubiera tomado conciencia de su mal, habría sido ayudada a reconocerlo y se habría reformado. Pero personas simpatizantes impertinentes y no santificadas, hacen aparecer equivocadamente los motivos de quien representa el reproche, y la naturaleza de la reprensión dada; y al simpatizar con la persona reprendida la inducen a sentir que ha sido maltratada, con lo que sus sentimientos se rebelan contra quien tan sólo había cumplido con su deber. Los que cumplen fielmente sus deberes desagradables por sentirse responsables delante de Dios, recibirán su bendición”.5TPI 636.2

    “Hay algunas personas en estos últimos días que exclaman: ‘Decidnos cosas halagüeñas, profetizad mentiras’. Isaías 30:10. Pero esta no es mi obra. Dios me ha establecido como reprensora de su pueblo; y con la misma seguridad con que me ha impuesto esta pesada carga, hará responsables a quienes es dado este mensaje de la forma como lo tratan. No se puede tratar con ligereza a Dios, y los que desprecian su obra recibirán lo que corresponda a sus obras. No he elegido voluntariamente este trabajo desagradable. No es una obra que me acarreará el favor o la alabanza de la gente. Se trata de un trabajo que pocas personas apreciarán. Pero los que procuran hacer más duro mi trabajo mediante sus tergiversaciones, celosas sospechas e incredulidad, creando así prejuicio en las mentes de otras personas contra los Testimonios que Dios me ha dado, y limitando mi obra, tendrán que dar cuenta a Dios de su proceder; pero yo proseguiré delante a medida que la Providencia y mis hermanos despejen el camino delante de mí. Haré todo lo que pueda en el nombre y con la fortaleza de mi Redentor... Mi deber no es agradarme a mí misma, sino hacer la voluntad de mi Padre celestial, quien me ha encomendado la obra que hago”.5TPI 636.3

    Si Dios me ha dado un mensaje para que lo presente a su pueblo, los que procuran estorbarme en la obra y disminuir la fe de nuestro pueblo en su verdad, no están luchando contra el instrumento, sino contra Dios. “No es el instrumento a quien despreciáis e insultáis, sino a Dios, quien os ha hablado mediante estas advertencias y reproches”. “Los seres humanos difícilmente pueden lanzar un insulto mayor contra Dios que despreciar y rechazar a los instrumentos que ha designado para conducirlos”.5TPI 637.1

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