Ellen G. White Writings

<< Back Forward >>

«Back «Prev. Pub. «Ch «Pg   Pg» Ch» Next Pub.» Forward»

El Ministerio Médico, Page 262

los principios del verdadero servicio. Debe irradiar luz y conocimiento de la institución. Todas las personas vinculadas con ésta deben hacer su parte en forma inteligente, como representantes de la verdad para este tiempo. Los jóvenes llegan a nuestros sanatorios a fin de prepararse para hacer la verdadera obra misionera.

Si cooperáis con Dios, él irá delante de vosotros y la gloria del Señor será vuestra retaguardia. Los ángeles del cielo prorrumpirán en canción mientras las almas reciben el gran don de Dios por medio de Jesucristo. Podéis asegurar al enfermo y afligido que Cristo es el gran Sanador. Ellos pueden creer en él y confiar en su Palabra; pues él nunca falla.—Carta 97, 1905.

Preparación para diversas ramas de trabajo

Deben prepararse obreros en los sanatorios, algunos de los cuales se vincularán con la institución, mientras otros saldrán como misioneros médicos. Ellos, en cualquier rama de trabajo que vayan a desempeñar—sean médicos, enfermeros o auxiliares—debieran estar firmes sobre los principios de la reforma pro salud y de todos los puntos de nuestra fe, para que al tener contacto con los pacientes o al salir al mundo civilizado y a las regiones que están en las tinieblas del paganismo, se les pueda presentar la verdad de Dios referente a estos temas. Al comenzar estos obreros a cumplir sus deberes, la eficiencia de hombres y mujeres de experiencia se incrementa cien veces, y la obra para este tiempo se ejecuta en forma más rápida.

Se debe seleccionar y preparar a las personas adecuadas, quienes en realidad hagan honor a cada sección de la obra. La consagración de sus talentos debe ser muy real, y entonces Dios bendecirá sus esfuerzos. Él es la fuente de toda la sabiduría y la gracia. En su fuerza se puede vencer todo defecto e ignorancia.

«Back «Prev. Pub. «Ch «Pg   Pg» Ch» Next Pub.» Forward»