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El Ministerio Médico

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    La murmuración de Israel

    Aunque tenían un claro “Así ha dicho el Señor”, se lamentaron y lloraron, y murmuraron y se quejaron, hasta que el Señor se indignó contra ellos. Ya que estaban tan decididos a comer carne, él les dio la misma dieta que les había quitado...MM 368.4

    El Señor pudo haberles dado carne si ésta hubiera sido esencial para su salud; pero él, que los creó y los redimió, los llevó en aquel largo viaje por el desierto para educarlos, disciplinarlos y entrenarlos en hábitos correctos. El Señor comprendía la influencia del consumo de carne sobre el organismo humano. Él deseaba tener un pueblo que en su apariencia física, mostrara las credenciales divinas a pesar de su largo viaje...MM 369.1

    Uno de los mayores errores en que muchos insisten es la creencia de que la fortaleza muscular depende de una alimentación de origen animal. Pero los granos sencillos, los frutos de los árboles y las verduras tienen todas las propiedades nutritivas necesarias para constituir una buena sangre. Esto no lo puede hacer una alimentación a base de carne.MM 369.2

    Estamos hechos de lo que comemos, y el consumo de mucha carne hará que disminuya nuestra actividad intelectual. Los estudiantes lograrían mucho más en sus estudios si nunca probaran la carne. Cuando la parte animal del agente humano se fortalece al comer carne, los poderes intelectuales disminuyen proporcionalmente. Una vida religiosa se puede cultivar y mantener más exitosamente si se descarta la carne, puesto que el régimen carnívoro estimula las propensiones concupiscentes y promueve su intensa actividad, y además debilita la naturaleza moral y espiritual. “Porque el deseo de la carne es contra el espíritu, y el del espíritu es contra la carne”.MM 369.3

    Necesitamos urgentemente alentar y cultivar pensamientos puros y castos, y fortalecer las facultades morales en lugar de estimular los poderes inferiores de la carne. ¡Dios nos ayude a despertar de nuestros apetitos de complacencia propia!MM 369.4

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