Ellen G. White Writings

<< Back Forward >>

«Back «Prev. Pub. «Ch «Pg   Pg» Ch» Next Pub.» Forward»

El Ministerio Médico, Page 307

Un elixir de vida

Cuando se establece un sanatorio en el campo, los enfermos pueden respirar el aire puro del cielo. Al caminar en medio de las flores y los árboles, el gozo y la alegría les llenan el corazón. Es como si Dios les sonriera, al contemplar las maravillosas cosas que él ha creado para alegrarles el corazón entristecido.

La vida al aire libre es buena para el cuerpo y la mente. Es la medicina de Dios para la restauración de la salud. El aire puro, el agua pura, la luz del sol y los alrededores placenteros son sus medios para restaurar al enfermo a la salud con los métodos naturales.

El hecho de que en el campo se puedan obtener todas estas ventajas es un incentivo poderoso para el establecimiento de un sanatorio allí. En el campo la institución puede estar rodeada de flores y árboles, de huertas y viñedos. El efecto de tal ambiente es como si fuera un elixir de vida.

Estar a la luz del sol o a la sombra de los árboles vale más que el oro o la plata para el enfermo. Y doquiera se ofrezca la oportunidad, que quienes los tienen a su cargo les enseñen lecciones acerca del amor de Dios extraídas de la naturaleza: de los árboles majestuosos, de la hierba que crece y de las flores magníficas. Todo capullo que se abre y toda flor que florece son expresiones del amor de Dios hacia sus hijos. Señaladles hacia arriba a Aquel cuya mano ha hecho las cosas preciosas de la naturaleza...

Vida solamente en Cristo

El fruto del árbol de la vida en el jardín el Edén poseía una virtud sobrenatural. Comer de él era vivir para siempre. Su fruto era el antídoto de la muerte. Sus hojas eran para sostener la vida y la inmortalidad. Pero a causa

«Back «Prev. Pub. «Ch «Pg   Pg» Ch» Next Pub.» Forward»