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Testimonios para la Iglesia, Tomo 6

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    A los maestros y administradores

    Suplico a nuestro personal escolar que ejerza juicio acertado y trabaje en un plano más elevado. Nuestras instituciones educacionales deben depurarse de toda impureza. La administración de nuestras instituciones debe basarse en principios cristianos para que triunfen a pesar de los obstáculos que las asedian. Si se dirigen estas instituciones mediante procedimientos mundanales, habrá falta de solidez en la obra y carencia de discernimiento espiritual previsor. La condición del mundo antes de la primera venida de Cristo es una ilustración de la condición que imperará en el mundo antes de su segunda venida. El pueblo judío fue destruido porque rechazó el mensaje de salvación enviado del cielo. ¿Seguirán los miembros de esta generación—a quienes Dios ha dispensado tanta luz y oportunidades maravillosas—la misma tendencia de los que rechazaron la luz para su propia ruina?6TPI 150.3

    Muchos tienen vendas en sus rostros en estos tiempos. Esas vendas son el apego a las costumbres y las prácticas mundanas, las cuales los apartan de la gloria del Señor. Dios desea que mantengamos los ojos fijos en él, para que apartemos la vista de las cosas de este mundo.6TPI 151.1

    A medida que la verdad se introduzca en la vida práctica, la norma deberá elevarse cada vez más hasta que alcance los requerimientos de la Biblia. Esto exigirá oposición a las modas, costumbres, prácticas y principios guiadores del mundo. Las influencias mundanales, lo mismo que las olas del mar, rompen contra los seguidores de Cristo para empujarlos lejos de los verdaderos principios de su humildad y gracia. Debemos permanecer tan firmes como una roca en lo que concierne a los principios, lo cual requerirá valor moral; y aquellos cuyas almas no están afianzadas a la Roca eterna serán arrastrados por la corriente mundanal. Podemos permanecer firmes solamente si nuestra vida está escondida con Cristo en Dios. La independencia moral es enteramente apropiada cuando se opone al mundo. Cuando nos sometamos enteramente a la voluntad de Dios estaremos en terreno ventajoso, y comprenderemos la necesidad de separarnos definidamente de las costumbres y las prácticas del mundo.6TPI 151.2

    No debemos elevar nuestras normas un poco solamente sobre las normas del mundo, sino que debemos hacer que la distinción sea decididamente visible. La razón por la cual ejercemos tan escasa influencia sobre nuestros familiares no creyentes, es porque hay muy poca diferencia evidente entre nuestras prácticas y las del mundo.6TPI 151.3

    Muchos maestros ajustan el alcance de sus mentes a un nivel angosto y bajo. No mantienen siempre el plan divino a la vista, sino que fijan los ojos en modelos mundanos. Levantad vuestra vista, “donde está Cristo sentado a la diestra de Dios”, y trabajad entonces para que vuestros alumnos puedan ser moldeados según su carácter perfecto. Señalad a los jóvenes la escalera de siete peldaños de Pedro y colocad sus pies, no en el peldaño más alto, sino en el más bajo, y con esmerada solicitud, instadlos a subir hasta el último.6TPI 151.4

    Cristo, quien une la tierra con el cielo, es la escalera. La base está afirmada sobre la tierra en su humanidad; el peldaño más alto llega hasta el trono de Dios en su divinidad. La humanidad de Cristo cubre la humanidad caída, mientras su divinidad se sostiene del trono de Dios. Somos salvados al subir la escalera peldaño tras peldaño, mirando a Cristo, apoyándonos en Cristo, escalando paso a paso hasta la estatura de Cristo, para que él sea hecho sabiduría, justicia, santificación y redención en nosotros. Fe, virtud, conocimiento, temperancia, paciencia, piedad, bondad fraternal y amor son los peldaños de esta escalera. Todas estas virtudes deben manifestarse en el carácter cristiano; “porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás”. 2 Pedro 1:10, 11.6TPI 152.1

    No es asunto fácil obtener el preciado tesoro de la vida eterna. Nadie puede obtenerlo e ir a la deriva con la corriente del mundo. Debe salir del mundo y mantenerse separado y no tocar lo inmundo. Nadie puede actuar como un mundano sin ser arrastrado por la corriente del mundo. Nadie logrará un progreso ascendente sin esfuerzo perseverante. El que quiere vencer debe mantenerse asido firmemente de Cristo. No debe mirar hacia atrás, sino siempre hacia arriba u obtener un grado de fortaleza moral tras otro. El precio de la seguridad es la vigilancia personal. Satanás está jugando el juego de la vida por vuestra alma. No cedáis hacia su lado un solo centímetro, no sea que obtenga ventaja sobre vosotros.6TPI 152.2

    Si finalmente llegamos al cielo, será por la unión de nuestras almas a Cristo, afirmándonos en él, y separándonos del mundo, de sus extravagancias y encantos. Debe haber cooperación espiritual de nuestra parte con las inteligencias celestiales. Debemos creer, trabajar, orar, velar y esperar. Puesto que fuimos adquiridos por el Hijo de Dios, somos su propiedad y cada uno debiera educarse en la escuela de Cristo. Tanto maestros como alumnos deben trabajar diligentemente para la eternidad. El fin de todas las cosas está a las puertas. Hay necesidad ahora de hombres armados y equipados para batallar por Dios.6TPI 152.3

    No es a los seres humanos a quienes debemos exaltar, sino a Dios; el único Dios vivo y verdadero. La vida desinteresada, el espíritu generoso y de sacrificio, la simpatía y el amor de quienes están en posiciones de confianza en nuestras instituciones, debieran tener una influencia purificadora y ennoblecedora que inducirían a hacer el bien. Estas palabras de consejo no vendrían entonces de espíritus con suficiencia y jactanciosos; sino sus discretas virtudes serían de mayor valor que el oro. Si nos aferramos de la naturaleza divina, obrando sobre el plan de la adición, añadiendo gracia sobre gracia para perfeccionar un carácter cristiano, Dios obrará sobre el plan de la multiplicación. Él dice en su palabra: “Gracia y paz os sean multiplicadas en el conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesús”. 2 Pedro 1:2.6TPI 153.1

    “Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová”. Jeremías 9:23, 24. “Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios”. “¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia”. Miqueas 6:8; 7:18. “Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo”. “Aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda”. Isaías 1:16, 17.6TPI 153.2

    Estas son palabras de Dios para nosotros. El pasado está contenido en el libro donde todas las cosas están escritas. No podemos borrar el registro; pero si elegimos aprender esas cosas, el pasado nos enseñará sus lecciones. Cuando adoptamos el pasado como nuestro instructor, podremos también hacerlo nuestro amigo. Cuando traemos a la mente lo que en el pasado ha sido desagradable, que ello nos enseñe a no repetir el mismo error. Que en el futuro no se registre nada que con el tiempo cause tristeza alguna, llena de remordimiento.6TPI 153.3

    Podemos evitar una mala actuación ahora. Escribimos nuestra historia diariamente. El ayer está más allá de nuestra posibilidad de enmendarlo o controlarlo; hoy es lo único que nos pertenece. Por lo tanto, no entristezcamos hoy el Espíritu de Dios, pues, mañana tal vez no podamos recordar lo que hemos hecho. Hoy será entonces como si fuera el día de mañana.6TPI 154.1

    Procuremos seguir el consejo de Dios en todas las cosas, porque él es infinito en sabiduría. Aunque en el pasado no hicimos lo que debíamos por nuestros niños y jóvenes, arrepintámonos ahora y redimamos el tiempo. El Señor dice: “Si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana. Si quisiereis y oyereis, comeréis el bien de la tierra; si no quisiereis y fuereis rebeldes, seréis consumidos a espada; porque la boca de Jehová lo ha dicho”. Isaías 1:18-20. El mensaje que dice “Avanzad”, debe oírse aún y repetirse. Los diversos acontecimientos extraños que están sucediendo en el mundo requieren que se trabaje par confrontarlos. El Señor necesita personas espiritualmente inteligentes y de clara visión, que estén ciertamente recibiendo maná fresco del cielo. El Espíritu Santo trabaja en los corazones de tales personas, y Palabra de Dios refleja luz a la mente y revela como nunca antes la verdadera sabiduría. 6TPI 154.2

    *****

    La educación dada a los jóvenes amolda toda la estructura social. Por todo el mundo la sociedad está en desorden y se necesita una completa transformación. Muchos creen que mejores recursos educacionales, mayor pericia y métodos más recientes pondrán las cosas en su lugar. Profesan creer y aceptar los oráculos vivos, y, no obstante, dan a la Palabra de Dios un puesto inferior en el gran contexto de la educación. Lo que debiera estar primero pasa a ser algo accesorio de las invenciones humanas.6TPI 154.3

    Es muy fácil dejarse llevar por planes, métodos y costumbres del mundo y no dedicar al tiempo en que vivimos, o a la gran obra que debe hacerse, más reflexión de la que dedicaron en su tiempo los contemporáneos de Noé. Existe el peligro constante de que nuestros educadores sigan el mismo camino que los judíos, amoldándose a costumbres, prácticas y tradiciones que Dios no dio. Con tenacidad y firmeza, algunos se adhieren a viejos hábitos y a una afición por diversos estudios que no son esenciales, como si su salvación dependiera de estas cosas. Al hacer esto se apartan de la obra especial de Dios e imparten a los alumnos una educación deficiente y errónea. Las mentes son desviadas de un sencillo “Así dice Jehová” que entraña intereses eternos, hacia teorías y enseñanzas humanas. La revelación de Dios, verdad eterna e infinita, es explicada según interpretaciones humanas, cuando solamente el poder del Espíritu Santo puede revelar las cosas espirituales. La sabiduría humana es insensatez, pues pasa por alto el conjunto de las providencias de Dios, que apuntan a la eternidad. 6TPI 155.1

    *****

    Los reformadores no son destructores. Jamás tratarán de arruinar a los que no estén en armonía con sus planes ni se amolden a ellos. Los reformadores deben avanzar, no retroceder. Deben ser decididos, firmes, resueltos, indómitos; empero la firmeza no debe degenerar en un espíritu autoritario. Dios quiere que todos los que le sirvan sean firmes como una roca, en cuanto a principios se refiere; pero mansos y humildes de corazón, como lo fue Cristo. Entonces, permaneciendo en Cristo, podrán hacer la obra que él haría si estuviese en el lugar de ellos. Un espíritu brusco y condenador no es esencial para ser heroico en las reformas de este tiempo. Todos los métodos egoístas que se practiquen en el servicio de Dios son una abominación delante de él.6TPI 155.2

    Satanás está obrando para invalidar totalmente la oración de Cristo. Se esfuerza constantemente para originar rencor y discordia; porque donde existe unidad hay poder; una unidad que ni todos los poderes infernales pueden romper. Todos los que ayuden a los enemigos de Dios a causar debilidad, aflicción y desánimo a un miembro del pueblo de Dios, por razón de su manera de ser y su temperamento perverso; están obrando directamente contra la oración de Cristo.6TPI 156.1

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