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Testimonios para la Iglesia, Tomo 3

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    Trabajo entre las iglesias

    En el trabajo realizado para la iglesia en Battle Creek en la primavera de 1870, no hubo esa completa dependencia de Dios como lo demandaba la importante ocasión. Los hermanos R y S no confiaron en Dios, ni avanzaron apoyados en la fuerza de él y su gracia, tan plenamente como debieran haberlo hecho.3TPI 119.1

    Cuando el hermano S piensa que una persona está equivocada, frecuentemente es demasiado severo. No ejercita esa compasión y consideración que habría mostrado hacia sí mismo bajo las mismas circunstancias. También está en peligro de juzgar mal y de errar al tratar con otras mentes. Tratar con las mentes humanas es la obra más hermosa y crítica dada alguna vez a los mortales. Aquellos que se ocupan en esta obra deberían tener un discernimiento claro y buena capacidad de discriminación. Una genuina independencia de criterio es completamente diferente de ser precipitado. No debiera renunciarse fácilmente a esa virtud de poseer un criterio independiente, lo que conduce a una opinión cautelosa, piadosa, deliberada; no hay que hacerlo hasta que la evidencia es suficientemente fuerte como para tener la certeza de que estamos equivocados. Esta independencia [de opinión] conservará la mente serena e inalterable en medio de los numerosos errores que prevalecen, y conducirá a aquellos que ocupan puestos de responsabilidad a revisar cuidadosamente las evidencias de cada lado del asunto, y no dejarse regir por la influencia de otros o del ambiente, para formar conclusiones sin un conocimiento inteligente y cabal de todas las circunstancias.3TPI 119.2

    La investigación de casos en Battle Creek se parecía mucho al procedimiento en el cual un abogado examina a un testigo, y había una ausencia definida del Espíritu de Dios. Había unos pocos unidos en este trabajo que eran activos y celosos. Algunos eran santurrones y autosuficientes, y se confiaba en sus testimonios, y su influencia afectó el juicio de los hermanos R y S. Debido a algunas deficiencias triviales, las hermanas T y U no fueron recibidas como miembros de la iglesia. Los hermanos R y S debieran haber tenido [el suficiente] criterio y discriminación para poder ver que estas objeciones no tenían suficiente peso como para excluir a estas hermanas de la iglesia. Ambas habían estado largo tiempo en la fe y habían sido leales a la observancia del sábado por dieciocho o veinte años.3TPI 119.3

    La hermana V, que sacó a relucir estas cosas, tendría que haber esgrimido razones de más peso en contra de sí misma por las que ella no tendría que haber llegado a ser un miembro de la iglesia. ¿Estaba ella sin pecado? ¿Eran todos sus caminos perfectos ante Dios? ¿Era perfecta en paciencia, abnegación, bondad, tolerancia, y poseía un temperamento calmo? Si no tenía las debilidades de las mujeres corrientes, entonces podría lanzar la primera piedra. Esas hermanas que fueron excluidas de la iglesia eran dignas de un lugar en ella; eran amadas por Dios. Pero se las trató neciamente, sin causa suficiente. Hubo otros casos que fueron manejados sin más sabiduría celestial y ni siquiera con un criterio sólido. El juicio y la facultad de discriminación del hermano S han sido pervertidos por muchos años a través de la influencia de su esposa, quien ha sido un instrumento de Satanás sumamente efectivo. Si él hubiera poseído la virtud genuina de la independencia [de criterio] habría tenido el respeto propio adecuado y con la debida dignidad habría fortalecido su propia casa. Cuando ha comenzado un curso de conducta destinado a infundir respeto en su familia, generalmente ha llevado el asunto demasiado lejos y ha sido severo y ha hablado en forma áspera y altanera. Al tomar conciencia de esto después de un tiempo, entonces va al extremo opuesto y renuncia a su independencia.3TPI 120.1

    En este estado mental recibe informes de su esposa, renuncia a su juicio, y es engañado fácilmente por sus intrigas. A veces ella fingía sufrir mucho y contaba las privaciones que había soportado y cómo sus hermanos la habían descuidado, en la ausencia de su esposo. Sus engaños y artificios astutos para abusar de la mente de su esposo han sido grandes. El hermano S no ha recibido plenamente la luz que el Señor le ha dado en el pasado respecto a su esposa o no hubiera sido engañado por ella como lo ha sido. Ha sido esclavizado muchas veces por el espíritu de ella porque su propio corazón y vida no se han consagrado plenamente a Dios. Sus sentimientos se inflamaron contra sus hermanos, y los oprimió. El yo no ha sido crucificado. Debiera tratar fervientemente de colocar todos sus pensamientos y sentimientos en sujeción a la obediencia de Cristo. La fe y la abnegación habrían sido los vigorosos ayudantes del hermano S. Si se hubiera vestido con toda la armadura de Dios y escogido no otra defensa que la que el Espíritu de Dios y el poder de la verdad le dan, habría sido fuerte en la fortaleza de Dios.3TPI 120.2

    Pero el hermano S es débil en muchas cosas. Si Dios le requiriese exponer y condenar a un prójimo, reprobar y corregir a un hermano, o resistir y destruir a sus enemigos, esto sería para él una tarea comparativamente natural y fácil. Pero una guerra contra el yo, sometiendo los deseos y afectos de su propio corazón, y escudriñando y controlando los motivos secretos de su corazón, es una lucha más difícil. ¡Cuán poco dispuesto está a ser fiel en un desafío como éste! La guerra contra el yo es la batalla más grande que jamás se haya librado. La renuncia del yo, entregando todo a la voluntad de Dios y siendo uno vestido de humildad, poseyendo ese amor que es puro, pacífico, susceptible a las súplicas, lleno de bondad y buenos frutos, no es un logro fácil. Y sin embargo es su privilegio y deber ser un perfecto vencedor aquí. El alma debe someterse a Dios antes que pueda ser renovada en conocimiento y verdadera santidad. La vida santa y el carácter de Cristo es un ejemplo fiel. Su confianza en su Padre celestial era ilimitada. Su obediencia y sumisión fueron sin reserva y perfectas. No vino para ser servido, sino para servir a otros. No vino para hacer su propia voluntad, sino la voluntad de aquel que lo envió. En todas las cosas se sometió a Aquel que juzga rectamente. De los labios del Salvador del mundo se oyeron estas palabras: “No puedo yo hacer nada por mí mismo”. Juan 5:30.3TPI 121.1

    Se hizo pobre y sin reputación. Tuvo hambre y frecuentemente sed, y muchas veces se cansó en sus labores; pero no tenía dónde recostar su cabeza. Cuando las sombras frías y húmedas de la noche se cernían en torno a él, frecuentemente la tierra era su lecho. Sin embargo él bendijo a aquellos que lo odiaban. ¡Qué vida! ¡Qué experiencia! ¿Podemos nosotros, los profesos seguidores de Cristo, soportar alegremente la privación y el sufrimiento como lo hizo nuestro Señor, sin murmurar? ¿Podemos beber el vaso y ser bautizados con el bautismo? Si lo hacemos, podremos compartir con él su gloria en el reino celestial. Si no, no tendremos parte con él.3TPI 121.2

    El hermano S tiene una experiencia que adquirir, sin la cual su trabajo hará un daño definido. A él lo afecta demasiado lo que otros le dicen de los que yerran; tiende a decidir de acuerdo con las impresiones hechas en su mente, y procede con severidad, cuando un curso de acción más benigno sería por lejos mejor. No tiene en cuenta sus propias debilidades, y cuán difícil le resulta que se cuestione su propia conducta, aun cuando esté equivocado. Cuando llega a la conclusión de que un hermano o una hermana están equivocados, se siente inclinado a llevar el asunto a su término e insiste en censurar, aunque al hacerlo hiere su propia alma y pone en riesgo las almas de otros.3TPI 122.1

    El hermano S debiera rehuir los juicios de la iglesia y no tener nada que ver con el arreglo de dificultades, si hay forma de evitarlo. Tiene un don valioso, que se necesita en la obra de Dios. Pero debiera separarse de influencias que afectan sus sentimientos, confunden su juicio y lo inducen a proceder en forma insensata. Esto no debiera ni necesita ocurrir. Él ejercita muy poca fe en Dios. Piensa demasiado en sus debilidades corporales y fortalece la incredulidad explayándose en sus pobres sentimientos. Dios tiene fuerza y sabiduría en reserva para aquellos que la buscan fervientemente, creyendo en fe.3TPI 122.2

    Se me mostró que el hermano S es un hombre fuerte en algunos puntos, mientras que en otros es tan débil como un niño. Su conducta en el trato con los que yerran ha tenido una influencia que se desparrama. Tiene confianza en su capacidad para trabajar en poner las cosas en orden donde cree que se necesita, pero no ve el asunto rectamente. Entreteje su propio espíritu en sus labores, y no discrimina, pero a menudo trata a los demás sin ternura. Hay algo así como exagerar el asunto al cumplir el deber estricto en su trato con los individuos. “A otros salvadlos, arrebatándolos del fuego; a otros mostradles compasión, aborreciendo aun la ropa manchada por la carne contaminada”. Judas 23 (NRV).3TPI 122.3

    El deber, el severo deber, tiene una hermana gemela, que es la bondad. Si el deber y la bondad se fusionan, se obtendrá una ventaja definida; pero si se separa el deber de la bondad, si el tierno amor no se mezcla con el deber, se producirá un fracaso, y como consecuencia habrá un daño grande. No ha de forzarse a los hombres y las mujeres, pero muchos pueden ser ganados mediante la bondad y el amor. El hermano S ha sostenido en alto el látigo del evangelio, y sus propias palabras han sido frecuentemente el estallido de ese látigo. Esto no ha influido para estimular a otros a un mayor celo y provocarlos a las buenas obras, sino que ha despertado su espíritu combativo para repeler su severidad.3TPI 123.1

    Si el hermano S hubiera caminado en la luz, no habría cometido tantos errores serios. “El que anda de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo; pero el que anda de noche, tropieza, porque no hay luz en él”. Juan 11:9, 10. La senda de la obediencia es la senda de la seguridad. “El que camina en integridad anda confiado”. Proverbios 10:9. Camina en la luz, y “entonces andarás por tu camino confiadamente, y tu pie no tropezará”. Proverbios 3:23. Aquellos que no caminan en la luz tendrán una religión enfermiza, atrofiada. El hermano S debiera sentir la importancia de caminar en la luz, aunque eso signifique crucificar el yo. Es un esfuerzo serio, motivado por el amor a las almas, que fortalece el corazón y desarrolla las gracias cristianas.3TPI 123.2

    Mi hermano, usted por naturaleza tiene un carácter independiente y altanero. Estima su capacidad para actuar más favorablemente de lo que corresponde. Ora para que el Señor lo humille y lo capacite para su trabajo, y cuando él contesta su oración y lo somete bajo el proceso de disciplina necesario para el logro del objetivo, usted frecuentemente se deja llevar por las dudas y el desaliento, y piensa que tiene razón para desanimarse. Cuando el hermano W le hacía advertencias y lo refrenaba para que no se ocupara de las dificultades de la iglesia, usted frecuentemente sentía que él lo estaba reprimiendo.3TPI 123.3

    Me fueron mostradas sus labores en Iowa. Se fracasó en forma definida para reunir [a las almas] con Cristo. Usted distrajo, confundió y esparció a las pobres ovejas. Tuvo celo, pero no según ciencia. Sus labores no fueron con amor, sino con firmeza y severidad. Usted fue exigente y dominante. No fortaleció a la [oveja] enferma ni vendó a la lisiada. Su aspereza poco juiciosa empujó a algunos fuera del redil que nunca podrán ser alcanzados y traídos de vuelta. Las palabras dichas apropiadamente son como manzanas de oro con figuras de plata. Las palabras inconvenientes son lo inverso. Su influencia será como granizo desolador.3TPI 124.1

    Usted se ha sentido inquieto, bajo restricción, cuando el hermano W le ha hecho advertencias, lo ha aconsejado y reprobado. Usted ha pensado que si pudiera actuar libremente y por su cuenta, podría hacer una obra grande y buena. Pero la influencia de su esposa ha perjudicado grandemente su utilidad. Usted no ha gobernado bien su propia casa; ha fallado en ordenar a los suyos que sigan su ejemplo. Ha pensado que sabía cómo administrar los asuntos de su casa. ¡Pero cuán engañado ha estado! Ha seguido demasiado a menudo los impulsos de su propio espíritu, lo que ha causado perplejidades y desalientos, y esto ha nublado su discernimiento y lo ha debilitado espiritualmente de modo que sus trabajos han mostrado muchas imperfecciones.3TPI 124.2

    Las labores de los hermanos R y S fueron prematuras. Estos hermanos tenían ante ellos su experiencia pasada con sus errores, lo que debiera haber sido suficiente para impedirles que se ocuparan en una tarea que no estaban capacitados para cumplir. Había bastante que se necesitaba hacer. Era un lugar difícil en el cual levantar una iglesia. Los rodeaban influencias adversas. Cada paso tendría que haberse dado con la debida cautela y consideración acompañada de oración.3TPI 124.3

    Estos dos hermanos habían sido advertidos y censurados repetidamente por avanzar en forma imprudente, y no debieran haber asumido las responsabilidades que tomaron. ¡Oh, cuánto mejor habría sido para la causa de Dios en _____, si ellos hubieran trabajado en campos nuevos! La sede de Satanás se encuentra en _____, como también en otras ciudades impías, y él es un enemigo artero contra el cual contender. Había elementos desordenados entre los observadores del sábado en _____ que eran un obstáculo para la causa. Pero hay un tiempo apropiado para hablar y actuar, una oportunidad áurea que rendirá los mejores resultados del trabajo realizado.3TPI 125.1

    Si se hubiera dejado que las cosas se desarrollaran más plenamente antes de tocarlas, los elementos desordenados, no consagrados, se habrían separado y no habría existido un partido opositor. De ser posible, esto siempre se debería evitar. La iglesia haría mejor si sufriera mortificación y ejercitara más paciencia, que si se apresurase a imponer las ideas, y provocar un espíritu combativo. Aquellos que realmente amaban la verdad por causa de la verdad deberían haber proseguido su curso de acción teniendo en mente la gloria de Dios y permitido que la luz de la verdad brillara ante todos.3TPI 125.2

    Podrían haber anticipado que los elementos de confusión e insatisfacción entre ellos crearían problemas. Satanás no permanecería quieto al ver el surgimiento de una compañía [de creyentes] en _____ para vindicar la verdad y despejar la sofistería y el error. Se encendería su ira y lanzaría una guerra contra aquellos que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesús. Pero esto no debería haber impacientado o desanimado a los creyentes fieles. Estas cosas tendrían que haber influido para que el verdadero creyente fuera más precavido, vigilante y devoto; más tierno, compasivo y amante hacia aquellos que estaban cometiendo un error tan grande respecto a asuntos eternos. Como Cristo ha soportado, y continúa soportando nuestros errores, nuestra ingratitud y nuestro amor inadecuado, del mismo modo nosotros deberíamos soportar a los que prueban nuestra paciencia. ¿Los seguidores del Jesús desinteresado y abnegado serán diferentes de su Señor? Los cristianos debieran tener corazones bondadosos y pacientes.3TPI 125.3

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