Larger font
Smaller font
Copy
Print
Contents

El Ministerio Pastoral

 - Contents
  • Results
  • Related
  • Featured
No results found for: "".
    Larger font
    Smaller font
    Copy
    Print
    Contents

    El período de servicio

    Algunos ministros necesitan mudarse antes que sus defectos de carácter causen que la gente pierda la confianza—Cuando usted, Hno. F, primero comienza su labor en algún lugar, generalmente goza de la confianza de la gente; pero después de ser conocido más a fondo, sus defectos de carácter llegan a ser tan notorios que muchos pierden la confianza en su fidelidad. Así pues, recaen las censuras sobre todos los ministros de la denominación. Una estadía corta en un lugar no lastimaría su reputación. Mientras está ocupado en su trabajo con empeño, presionado por influencias opositoras, su mente se absorbe en el trabajo que está desempeñando, y usted no tiene ni el tiempo ni la oportunidad para pensar y reflexionar en sí mismo. Pero cuando ha terminado el trabajo, y comienza a pensar en sí mismo, como suele suceder, comienza a mimarse, a tornarse infantil, cortante, e irascible, y así daña grandemente la obra de Dios. Usted manifiesta este mismo espíritu en la iglesia, y así su influencia es tremendamente dañada en la comunidad, en algunos casos irremediablemente. Usted ha exhibido frecuentemente un espíritu infantil de contienda, aún al trabajar por la conversión de las almas a la verdad; y las impresiones hechas han sido terribles en aquellos que fueron testigos. Ahora, una de dos cosas debe hacerse: o es usted un hombre consagrado en su hogar, con su familia, y en la iglesia, siendo tierno y paciente en todo momento, o no debe establecerse en una iglesia; pues sus defectos se harán notorios, y el Redentor a quien profesa amar y servir será deshonrado.—Testimonies for the Church 4:344.MPa 120.1

    Si los ministros quedan mucho tiempo en una iglesia, la gente aprende a fijar la vista en ellos en vez de en Dios—Me ha sido mostrado que los predicadores no deben ser retenidos en el mismo distrito año tras año, y que no debe presidir el mismo hombre durante largo tiempo en una asociación. Un cambio de dones es para bien de nuestras asociaciones e iglesias.MPa 120.2

    A veces los predicadores no se han sentido dispuestos a cambiar de campo de labor; pero si entendiesen todas las razones que hay para hacer los cambios, no retrocederían. Algunos han pedido quedar un año más en el mismo campo, y con frecuencia se les ha concedido su petición. Han sostenido que tenían planes para hacer una obra mayor que antes. Pero al fin del año, reinaba un estado de cosas peor que antes. Si un predicador ha sido infiel en su obra, no es probable que remedie el asunto permaneciendo más tiempo. Las iglesias se acostumbran a la dirección de aquel hombre, y piensan que deben mirarlo a él en vez de mirar a Dios.—Obreros Evangélicos, 434.MPa 120.3

    Larger font
    Smaller font
    Copy
    Print
    Contents