Larger font
Smaller font
Copy
Print
Contents

Mensajera del Señor

 - Contents
  • Results
  • Related
  • Featured
No results found for: "".
    Larger font
    Smaller font
    Copy
    Print
    Contents

    Una Biblia familiar pesada

    El Sr. Thayer, el dueño de la casa, no estaba convencido de que Elena Harmon era del diablo. Había oído que una prueba para determinar si las visiones venían de Satanás era colocar una Biblia abierta sobre la persona en visión. Le pidió a Sargent que lo hiciera, pero éste se negó.MDS 146.4

    Siendo un hombre de acción. Thayer tomó su pesada Biblia familiar, la abrió y la colocó sobre el pecho de Elena Harmon (quien estaba inclinada contra la pared). Ella se levantó inmediatamente y caminó al centro de la habitación, sosteniendo la Biblia en alto con una mano. Con la mano libre y los ojos mirando hacia arriba y no a la Biblia, ella comenzó a dar vuelta las páginas de la Biblia, colocando su dedo sobre ciertos textos.MDS 146.5

    Muchos en el cuarto que podían mirar los pasajes que ella señalaba con el dedo mientras que miraba hacia arriba, notaron que los estaba citando correctamente. Pero Sargent y Robbins, aunque ahora callados, continuaron endureciéndose contra la dramática refutación de todo lo que habían dicho.MDS 146.6

    Nichols informó más tarde que los miembros de este “Grupo de No Trabajar” se volvieron aun más fanáticos y se declararon libres de todo pecado. Alrededor de un año más tarde, el grupo se dispersó en medio de las revelaciones de “actos vergonzosos de sus vidas”. 12Id., pp. 103-105.MDS 146.7

    En 1852 un evento muy personal convenció a Marion Stowell que las visiones de Elena de White eran genuinas. En uno de sus viajes por el norte y el oeste de Nueva York, los White encontraron a Marión exhausta después de cuidar a la Sra. de David Amold por dos años y medio. La invitaron a unirse a ellos en su trineo mientras continuaban su viaje.MDS 146.8

    Marion Stowell recordó más tarde en una carta a la Sra. White: “No habíamos avanzado muchas millas más cuando usted dijo: ‘Jaime, todo lo que se me mostró sobre este viaje ha ocurrido excepto una cosa. Teníamos una pequeña reunión con cierta familia. Tú hablabas con gran fluidez, sobre tu tema favorito, la venida cercana de Cristo’ “.MDS 146.9

    Jaime respondió: “Es imposible [que esto] suceda en este viaje porque no hay ninguna familia adventista entre aquí y Saratoga. Nos alojaremos esta noche en un hotel y seguramente no tendremos una reunión allí, y mañana de tarde llegaremos a casa. Eso debe ocurrir en nuestro próximo viaje...”MDS 146.10

    Elena replicó: “No, Jaime, estoy segura que era en este viaje, puesto que nada se me ha mostrado sobre el próximo, y pasarán tres meses antes de que hagamos otro. Se me mostró que era en este viaje, sin embargo no alcanzo a ver cómo puede suceder”.MDS 146.11

    Cerca de la puesta del sol, los White, al recordar que una amiga que se había casado recientemente vivía cerca, se detuvieron para visitarla y se los recibió gozosamente.MDS 147.1

    Marion Stowell continúa la historia: ‘Terminada la cena, Emily dijo: ‘Hno. White, ¿esbre la cercana venida de Cristo? Puedo llenar rápidamente ambas habitaciones. Me han oído hablar tanto acerca de ustedes dos, que ellos vendrán”.MDS 147.2

    Y vinieron. Nadie recordó la conexión entre la visión anterior y la reunión de esa noche hasta que el grupo viajero estuvo en camino hacia la siguiente parada, Saratoga Springs. Marion le confió a Elena de White: “Desde esa ocasión hasta el presente ni una vez Satanás me ha tentado a dudar de sus visiones”. 13Carta a Elena de White de Marion Stowell Crawford, 9 de octubre, 1908, citada en Bio., t. 1, pp. 225-226. MDS 147.3

    Muchas son las historias, cada cual única, que revelan cómo hombres y mujeres se convencieron de la legitimidad de las visiones de la Sra. White. La experiencia de Stephen Smith es típica. Informes en la Review and Herald indicaban que Smith había tenido una serie de experiencias en la década de 1850 que hicieron que fuese desfratemizado. Durante este período, la Sra. White le escribió un testimonio. Cuando lo recibió, lo tiró, sin abrirlo, al fondo de un baúl donde lo dejó por 28 años.MDS 147.4

    Durante estos años la Sra. Matilda Smith permaneció fiel y recibió semanalmente la Review and Herald. Eventualmente su esposo tomó los ejemplares, los leyó y fue suavizado espiritualmente por artículos escritos por Elena de White, a quien recordaba desde los años de la década de 1850. Entonces asistió a una reunión de reavivamiento en la iglesia de Washington, New Hampshire, una iglesia que él había ridiculizado por casi tres décadas. Después de confesar públicamente un sábado cuán equivocado había estado, el martes siguiente recordó ese testimonio sin abrir en el fondo de su baúl. El sábado siguiente regresó a la iglesia de Washington y contó su historia:MDS 147.5

    “Hermanos, cada palabra de ese testimonio para mí es cierta y la acepto. He llegado al punto en mi experiencia en el que finalmente creo que líos testimonios son todos de Dios, y si yo hubiese escuchado el que Dios me envió a mí, como también el resto, eso habría cambiado todo el curso de mi vida y yo habría sido un hombre muy diferente...MDS 147.6

    “Los testimonios decían que no se predicaría más acerca de una ‘fecha definida’ después del movimiento de 1844, pero yo pensaba que sabía tanto como las visiones de una mujer ‘vieja’ , como acostumbraba expresarlo. ¡Que Dios me perdone! Pero para mi tristeza encontré que las visiones tenían razón, y el hombre que pensaba que lo sabía todo estaba totalmente equivocado, porque prediqué de un tiempo definido en 1854 y gasté todo lo que tenía cuando, si les hubiese prestado atención, me habría ahorrado todo eso y mucho más. Los testimonios son correctos y yo estoy equivocado... Quiero decirle a nuestro pueblo en todas partes que otro rebelde se ha rendido”. 14Id, pp. 490-492.MDS 147.7

    Larger font
    Smaller font
    Copy
    Print
    Contents