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Mensajera del Señor

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    Tres metáforas que ilustran “la luz menor”

    ¿Qué quería decir ella al declarar que sus escritos eran una “luz menor”? En años pasados se han usado tres metáforas:MDS 408.6

    El “instrumento de prueba” y “aquello que es probado”. El Metro Prototipo Nacional N.° 27, que fue la referencia nacional para el sistema de medida lineal desde 1893 hasta 1960, se encuentra en exhibición en la Oficina Nacional de Normas en Gaithersburg, Maryland. Está hecho de un 90 por ciento de platino y un 10 por ciento de iridio. En la actualidad la norma nacional se mide mediante un método aun más exacto que involucra luz emitida por átomos de criptón-86 excitados eléctricamente. Si alguien no está seguro acerca de su “vara de una yarda” [patrón de medida], puede llevarlo al patrón nacional para un análisis comparativo.MDS 408.7

    La aplicación es obvia: la norma nacional es la “luz mayor”. Las copias de este patrón nacional (llamadas “patrones de trabajo”) o herramientas industriales que requieren precisión exacta que satisfagan Ja norma de la “luz mayor”, serían las “luces menores”. Sin embargo, en la práctica, esas “copias” funcionan tan bien como el patrón. Existe un patrón prototipo (“la luz mayor”) mediante el cual son probadas todas las otras medidas (“luces menores”), pero el patrón o medida de la ferretería local (“la luz menor”) no es menos fiel a su tarea que la “luz mayor”, si ha pasado la “prueba”. De este modo, la confiabilidad de la vara de una yarda de largo es la misma, para todos los propósitos prácticos, que la de la barra de platinoiridio en Gaithersburg, Maryland.6Carlyle B. Haynes promovió esta metáfora en muchas reuniones evangelísticas en la primera mitad del siglo XX. Ver Roger Coon, “Inspiration/Revelation: What It Is and How It Works”, The Journal of Adventist Education, febreromarzo, 1982.MDS 409.1

    La comparación de cuarenta velas con una vela. En este caso la analogía es que la Biblia fue escrita por unos cuarenta autores, cuarenta velas; Elena de White es una vela. De este modo, la Biblia es la “luz mayor”.7M. L. Venden, padre, popularizó esta ilustración por muchos años en sus campañas evangelísticas. Ver Coon, Ibíd. Tanto la “luz mayor” como la “luz menor” dan suficiente luz como para disipar la oscuridad. La calidad de la luz en la “luz mayor” es la misma que la de la “luz menor”.MDS 409.2

    El mapa nacional y los mapas estatales. Muchos atlas viales de los Estados Unidos tienen un mapa de dos páginas de los 48 estados contiguos, seguido de los mapas estatales. El mapa nacional con su exhibición del sistema de carreteras interestatales de costa a costa es la “luz mayor”; los mapas estatales, aunque poseen más detalles, son la “luz menor”. Cada uno tiene su función especial. Ambas, la luz “mayor” y la “menor”, tienen igual autoridad en la presentación de la verdad.MDS 409.3

    La analogía del telescopio. La Sra. S. M. I. Henry, bien conocida en las postrimerías del siglo XIX como una dirigente en la Unión Cris tiana de Temperancia de la Mujer (UCTM), llegó a ser una adventista del séptimo día mientras estaba como paciente en el Sanatorio de Battle Creek. Ella y Elena de White pronto cultivaron una estrecha amistad, mayormente debido a sus experiencias comunes en la vida. Uno de los desafíos de la Sra. Henry fue el de — presentar la verdad del sábado a sus amigas en la UCTM, especialmente porque a menudo ellas eran las dirigentes en la promoción de la legislación dominical.MDS 409.4

    Sin embargo, no fue fácil para la Sra. Henry aceptar la existencia de una profetisa en la Iglesia Adventista. Después de un estudio detenido, ella vio que el papel de Elena de White era semejante a un telescopio a través del cual se observase la Biblia. La Sra. Henry describió su nueva percepción en un artículo para el número de enero de 1898 de la revista Good Health (Buena Salud): “Todo depende de nuestra relación con él [el telescopio] y el uso que hagamos de él. En sí mismo es sólo un vidrio a través del cual miramos; pero en las manos del Director divino, debidamente montado, colocado en el ángulo correcto y ajustado al ojo del observador, con un campo despejado de nubes, revelará tal verdad que avivará la sangre, alegrará el corazón y abrirá una amplia puerta de expectativas. Reducirá las nebulosas a constelaciones; puntos distantes de luz a planetas de primera magnitud... Se ha fracasado en comprender qué son los Testimonios y cómo se usan. No son los cielos, palpitantes con incontables orbes de verdad, pero sí guían al ojo y le dan poder para penetrar en las glorias de la misteriosa palabra viviente de Dios”.MDS 409.5

    Elena de White vio este artículo y pidió permiso para que se lo volviese a publicar en Australia. Pensó que la Sra. Henry había captado la relación entre la Biblia y su obra “tan clara y precisamente como alguien podría alguna vez expresarlo en palabras”. 8 Arthur White, Bio., t. 4, pp. 346-348; Denton Rebok, BelieveHis Prophets (Washington, D.C.: Review and Herald Publishing Association, 1956), pp. 171-181. Para la Sra. White, la Biblia era siempre la luz “mayor” de la cual ella derivaba sus principios teológicos.MDS 409.6