Larger font
Smaller font
Copy
Print
Contents

Mensajera del Señor

 - Contents
  • Results
  • Related
  • Featured
No results found for: "".
    Larger font
    Smaller font
    Copy
    Print
    Contents

    Conducidos paso a paso

    Psicológicamente no podría haber sido de otra manera. Era el método de Jesús: “Aún tengo muchás cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar ” (Juan 16:12). La gente no puede absorber demasiados cambios a la vez. Los primaros adventistas proclamaban el séptimo día como día de reposo en un tiempo cuando era común una semana de trabajo de seis días, y resultaba virtualmente imposible obtener concesiones para guardar el sábado. Su anuncio entusiasta de una segunda venida muy próxima les parecía a sus vecinos algo traído de los cabellos, quienes recordaban el bochornoso chasco millerita de 1844. Declarar además, en esos primeros años, que los cristianos adventistas no debieran fumar tabaco, tomar bebidas alcohólicas, usar té y café, o comer came de cerdo, habría sido demasiado para tenerlo en cuenta. Los cambios requieren tiempo, aun hoy en día.MDS 282.2

    Yahora vino la visión de la salud en Otsego. Muchos elementos de la misma eran extremadamente relevantes para los mismos White, ya que indicaban cómo podrían mejorar su salud al fijar mejores prioridades para su tiempo y energías, al tener “una actitud mental alegre, confiada, tranquila ”, y al no dejarle a Dios la atención de su salud “para que cuidase de aquello que nos ha dejado a nosotros para que vigilemos y cuidemos ”.MDS 282.3

    Además, el Señor instruyó a los White y a otros a que hablasen “contra la intemperancia de cualquier clase... en trabajar, en comer, en beber y en el uso de drogas ”. Pero ellos no debían tener solamente un mensaje negativo. Debían guiar a los adventistas y a otras personas a un estilo die vida que armonizase con las leyes del mundo espiritual y natural. El alcance de la visión “asombró ” a Elena de White. Ella escribió: “Muchas cosas chocaron directamente con mis propias ideas ”. 37 Manuscrito 7, 1867, citado en Robinson, Our Health Message, p. 81.MDS 282.4

    En mayo de 1866, ella visitó al Dr. H. S. Lay, un médico adventista en Allegan, Michigan. Fascinado con el resumen de su visión, él quiso tener una entrevista completa La Sra. White respondió reticentemente porque “no estaba familiarizada con el lenguaje médico ” y poique “muchos de los asuntos que le fueron presentados eran muy diferentes de las opiniones aceptadas corrientemente, por lo que temía que no podría contarlos de modo que fuesen comprendidos ”. 38 Robinson, Our Health Message, p. 83.MDS 282.5

    El Dr. Lay estaba impresionado. Las ideas de ella eran acertadas y su coherencia general, profunda El sabía que la naturaleza recíproca de estos principios no procedía de fuentes humanas. A menudo relató a otros lo que aprendió ese día.MDS 282.6

    Uno de los médicos amigos de Lay con quien él compartió mucho más tarde esta información especial era el Dr. John Harvey Kellogg. En 1897 el Dr. Kellogg dijo: “Es un hecho muy interesante que el Señor comenzó a damos esta luz hace treinta años. Precisamente antes de venir a la Conferencia conversé con el Dr. Lay, y él me dijo cómo oyó la primera instrucción sobre la reforma pro salud hacía mucho, en 1 860, y especialmente en 1863. Mientras él viajaba en un carruaje con el Hno. y la Hna. White, ella relató lo que le había sido presentado sobre el tema de la reforma pro salud, y expuso los principios que han resistido la prueba de todos estos años, una generación completa ”. 39General Conference Daily Bulletin, 8 de marzo, 1897, p. 309; citado en Robinson, Our Health Message, pp. 83-84.MDS 282.7

    Al liablar a los delegados reunidos en el congreso de la Asociación General de 1897, el Dr. Kellogg agregó: “Es imposible que una persona que no haya hecho un estudio especial de medicina pueda apreciar el carácter maravilloso de la instrucción que se ha recibido en estos escritos. Es maravilloso, hermanos, cuando examináis retrospectivamente los escritos que nos fueron dados hace treinta años, y luego, quizás al día siguiente, tomáis una revista científica y encontráis algún descubrimiento nuevo que ha hecho el microscopio, o que ha sido descubierto en el laboratorio químico, es perfectamente maravilloso, afirmo, advertir cuán exactamente armonizan ambos en los hechos... No hay un solo principio relacionado con el desarrollo saludable de nuestros cuerpos y mentes que esté expuesto en estos escritos de la Hna. White, que yo no esté preparado para demostrar concluyentemente en base a la evidencia científica”. 40Ibíd.MDS 282.8

    Mientras viajaba siguiendo un horario brutal. todavía llorando la triste muerte de Henry, su primogénito, Elena de White se apresuró a completar los tomos 3 y 4 de Spiritual Gifts (Dones espirituales). El tomo 4 incluía una sección llamada “Salud”, que contenía la primera declaración abarcante sobre los principios de salud desde la visión de Otsego.MDS 283.1

    ¿Estaban listos los adventistas para este nuevo llamado a la reforma personal? Se recibieron tantos pedidos de estos libros que se publicó un anuncio en la Review and Herald del 23 de agosto de 1864: “La demanda de Spiritual Gifts es tan grande que no podemos atender los pedidos apenas se reciben. Están trabajando dos encuadernadores, pero en el día de hoy no tenemos un solo ejemplar en la oficina”.MDS 283.2

    Informes sobre los resultados inmediatos y beneficiosos [de estos libros] llegaron a raudales a la Review and Herald, el centro adventista de distribución de información. El pastor Isaac Sanborn escribió que durante diez años había probado muchos remedios para su reumatismo inflamatorio. Entonces, en la primavera de 1864, renunció al puerco y unos pocos meses más tarde adoptó un programa de dos comidas por día, sin carne de ninguna clase. Informó gozosamente: “Disfruto de una salud tan perfecta como la que probablemente pueda disfrutarse en este estado mortal. Por nada del mundo volvería a mis antiguos hábitos de alimentación... Agradezco a Dios por la luz que ha dado sobre este tema”. 41Review and Herald, 11 de abril, 1865. M. E. Cornell relató cómo su esposa yacía al borde de la muerte con tifoidea: “Sa bíamos que en este caso tomar las drogas de los médicos equivalía a una muerte segura”. Aplicaron tratamientos de hidroterapia, dándole a la “naturaleza una oportunidad para deshacerse de la enfermedad”. En poco tiempo, mientras perseveraban unidos en oración, la Sra. Cornell estaba fuera de peligro. 42 Robinson, Our Health Message, p. 96.MDS 283.3

    Elena de White fue franca acerca de los cambios que ella experimentó mientras aplicaba el consejo que transmitía a otros, consejo que “chocaba directamente con mis propias ideas”. En su artículo “Salud”, un año después de la visión, ella escribió: “Desde que el Señor me presentó, en junio de 1863, el tema del consumo de carne en relación con la salud, he dejado el uso de la carne. Por un tiempo fue más bien difícil sentir deseo de comer pan, por el cual, anteriormente, habíá tenido poca inclinación. Pero al perseverar, he podido hacerlo. Durante caá un año he vivido sin came. Durante casi seis meses la mayor parte del pan que ha estado sobre nuestra mesa ha sido bizcochos sin levadura, hechos de harina de trigo no cernida y agua, y muy poco de sal. Usamos frutas y verduras abundantemente. Durante ocho meses he vivido con dos comidas por díá”. 43Spiritual Gifts, t. 4, p. 153, citado en Robinson, Our Health Message, p. 94. Para un registro diario de la experiencia de Elena de White con los principios de la reforma pro salud, más sus principios sobre el sentido común, ver Testimonies, t. 2, pp. 362-390. Para un análisis del registro de la historia de su dieta y su crecimiento personal, ver p. 311.MDS 283.4

    Larger font
    Smaller font
    Copy
    Print
    Contents