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Mensajera del Señor

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    Acusada de lucrar financieramente

    Esta acusación surgió temprano en el ministerio de Elena de White y se repite ocasionalmente a pesar de la revelación completa de los hechos a lo largo de los años. Los críticos la juzgan sobre la base de lo que la mayoría de las personas harían con una carrera exitosa como escritora. Pero una mirada rápida a su estilo de vida personal, incluyendo su frugalidad proverbial, su práctica incesante de hacer donaciones y de pedir préstamos (en base a futuros derechos de autora), y su inversión en la educación de muchos jóvenes, debiera evocar admiración, no censura. 28Ver pp. 80-81 por ejemplos de la frugalidad y generosidad de la Sra. White.MDS 472.5

    Elena de White sostuvo personalmente a un equipo de ayudantes. Además, por muchos años tuvo que encontrar dinero para prestar a las casas publicadoras para el costo de la composición tipográfica, la preparación de las planchas y la ilustración de sus libros.MDS 472.6

    Cuando ella murió, según la evaluación de la legalización del testamento hecha por el tribunal o la corte, ella tenía “una deuda” de $21.201,83. En los últimos años de su vida ella dedicó una enorme cantidad de tiempo de oficina para preparar libros nuevos y hacer traducir muchas de sus obras publicadas previamente. Cuando se vendieron estos libros, los derechos de autora pagaron con interés las obligaciones. 29Ver Nichol, Critics, pp. 516-530MDS 472.7

    A menudo se vincula una carta de Jaime a su esposa, escrita unos seis meses antes de la muerte de él, con las acusaciones de que los White lucraron con sus publicaciones; “Debemos publicar ciertos libros... Nuestros asuntos financieros están en buena condición, y hay riqueza en nuestras plumas si nos mantenemos alejados del trajín y de los cuidados y del trabajo, y usamos nuestras plumas. De esta manera podremos dejar algo de peso sustancial cuando nosotros faltemos”.30 Carta de Jaime a Elena White, 7 de febrero, 1881. Generalmente, cuando se hace referencia a que “hay riqueza en nuestras plumas”, no se cita la última oración.MDS 472.8

    Los White eran generosos, no egoístas. Además de su magistral habilidad literaria y de sus aptitudes administrativas, Jaime era un comerciante astuto. Desde sus primeros años, mucho antes de que recibiera un salario, él proveyó para su familia creciente y obtuvo fondos para establecer revistas y nuevas instituciones de la iglesia con depósitos iniciales generosos a fin de comenzar los proyectos. ¿Cómo? Con la venta de Biblias, concordancias y otros artículos doquiera iba, y también por medio de la compra y la venta de bienes raíces. Hizo esto por la misma razón por la que el apóstol Pablo hacía tiendas en Corinto (Hech. 18:3).MDS 473.1

    Al reflexionar en 1888 sobre este tema, Elena de White escribió: “ No me duele ni un centavo que he puesto en la causa, y hemos continuado haciéndolo hasta que mi esposo y yo hemos invertido unos $30.000 en la causa de Dios. Hicimos esto un poquito a la vez y el Señor vio que podía confiamos sus medios, y que nosotros no los usaríamos para nosotros mismos. El nos los siguió dando y nosotros seguimos dejándolos salir”.31Carta 3, 1888, citada en Arthur White, Messenger to the Remnant, p. 123. Al escribir desde Australia en 1897, Elena de White dijo: “Veo tantas cosas que deben hacerse a fin de iniciar, aunque esto sea sólo un comienzo, para elevar las normas en estos nuevos campos. Desde todas direcciones rae llega el pedido macedónico de ayuda, ‘Venga y ayúdenos’. También me solicitan ayuda para jóvenes deseosos de asistir al colegio; y para establecer escuelas primarias en diferentes localidades, a fin de que los niños puedan recibir educación. Esta es una obra que debe llevarse a cabo. Quisiera ampliar el libro La educación cristiana [publicado en 1893], y si la Review and Herald quiere publicarlo y distribuirlo, puede hacerlo si me paga una pequeña suma como derechos de autor, para invertir en la educación de muchos que no pueden asistir al colegio y pagar sus gastos. En Melbourne pagué los gastos de no menos de 14 alumnos. Durante el primer ciclo de estudios del colegio de Cooranbong, contribuí para completar los gastos de internado, comida y enseñanza de varios alumnos”. —Carta 7a, 1897, citada en El ministerio de publicaciones, p. 262.MDS 473.2

    Epilepsia y otros traumas físicos. La acusación de que las visiones de Elena de White fueron causadas por una epilepsia del lóbulo temporal o por ataques apopléticos psicomotores fue examinada en las páginas 62 y 63.MDS 473.3

    Ostras. Las acusaciones de que Elena de White comía ostras fueron puestas en su contexto en las páginas 315-316.MDS 473.4

    Ambivalente en el consumo de carne durante la mayor parte de su vida. Los principios de salud de la Sra. White fueron explicados en las páginas 310-317. Después de sus visiones de salud, ella siguió la norma de evitar la carne siempre que fuera posible. Dio libertad de elección a otros, incluyendo a aquellos que vivían en su casa.32 Renunciar a la carne como alimento fue una lucha para Elena de White. Comprender esta lucha y las circunstancias que le hicieron más difícil concretar sus resoluciones ayuda a todos a entender el proceso del crecimiento cristiano en ellos mismos y en otros. Ver pp. 311-317.MDS 473.5

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