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Mensajera del Señor

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    Capitulo 6—Salud Física

    “Busqué a Jehová, y él me oyó, y me libró de todos mis temores” (Sal. 34:4). MDS 62.1

    Elena de White no fue una “supermujer”, aunque su programa de trabajo y sus logros parecieran indicar lo contrario. Imagínese a alguien que en 1885 ya había cruzado 24 veces los Estados Unidos, sólo 18 años después que las compañías ferroviarias Union Pacific y Central Pacific se habían unido cerca de Ogden, Utah, en 1867. 1Manuscrito 16, 1885, citado en D. A. Delafield, Elena G. de White en Europa, p. 27. Ver pp. 104-105. Luego recuerde que esta dirigente viajera de la iglesia hablaba a grupos grandes y pequeños doquiera iba. ¡Y cuánto escribía! Cuando ella murió dejó tras sí unas 100.000 páginas de materiales publicados e inéditos, todas ellas escritas originalmente a mano. Se cree que ella fue “el tercer autor más traducido en la historia de la literatura, la escritora más traducida, y el autor norteamericano más traducido, ya sea hombre o mujer”. 2Roger Coon, A Gift of Light (Washington, D.C.: Review and Herald Publishing Association, 1983), p. 21.MDS 62.2

    Pero aquellos que la conocían veían en ella más que una oradora pública de 1,57 m de altura (5 pies y 2 pulgadas) y una prodigiosa escritora, incansable en su consagración de toda la vida a causas nobles. Como ya hemos notado, fue una activa ama de casa, una esposa noble y leal, y una madre afectuosa y cariñosa.MDS 62.3

    ¿Cómo podría ser todo esto cuando, a los nueve años de edad, los médicos le dieron sólo unos meses de vida tras las complicaciones que siguieron a un golpe fatal en el rostro? 3Al referirse a su nariz fracturada y a la pérdida de sangre, Elena de White informó: “Los médicos pensaron que podrían ponerme en la nariz un cable de plata para sostenerla en su forma [sin anestesia, por supuesto], pero dijeron que sería de poca utilidad; que yo había perdido tanta sangre que mi recuperación estaba en duda; que si yo me mejorase, no podría vivir por mucho tiempo. Estaba reducida casi a un esqueleto”.— Spiritual Gifts, t, 2, p. 9, A fines de 1840 ella no estaba mejor: “Mi salud se deterioró rápidamente. Sólo podía hablar en un susurro, o con un tono quebrado de voz. Un médico dijo que estaba enferma de tuberculosis hidrópica; que el pulmón derecho estaba consumido, y el izquierdo, afectado. Pensó que no podría vivir mucho, que podría morir muy repentinamente. Me era muy difícil respirar al estar acostada, y por las noches me sostenía estando en una posición casi sentada, y a menudo me despertaba con mi boca llena de sangre”.— Id., p. 30.MDS 62.4

    Algunos han sugerido que el trauma que sufrió temprano en la vida le dañó el lóbulo temporal de su cerebro. Este golpe, especulan, determinó que tuviese un tipo de epilepsia conocido como ataque apoplético parcial múltiple. A su vez, alegan que las visiones de Elena de White se debieron a una epilepsia del lóbulo temporal, no a una revelación divina.MDS 62.5

    En respuesta a la acusación de que había tenido epilepsia del lóbulo temporal, ocho profesores de la Escuela de Medicina y Enfermería de la Universidad de Loma Linda, incluyendo a tres neurólogos, más un psiquiatra del norte de California, estudiaron las evidencias disponibles. En 1984 escribieron su informe titulado, “¿Tuvo Elena de White ataques apopléticos parciales múltiples?” 4Ministry, agosto, 1984, y se hace referencia a esto en Adventist Review, 16 de agosto, 1984.MDS 62.6

    El informe declaró: “El diagnóstico de un desorden apoplético parcial múltiple (del lóbulo temporal o epilepsia psicomotora) es a menudo difícil de hacer, aun con la ayuda de técnicas modernas como la electroencefalografía y la grabación mediante videos. Por lo tanto, el establecimiento de un diagnóstico tal, hecho retrospectivamente en una persona que murió hace casi 70 años, y respecto a la cual no existen registros médicos, sólo puede ser, en el mejor de los casos, especulativo, insustancial y controversial.MDS 62.7

    “Los artículos y presentaciones recientes que sugieren que las visiones y escritos de Elena de White fueron el resultado de un desorden apoplético parcial múltiple, contienen muchas inexactitudes. El razonamiento am biguo y la aplicación errónea de los hechos han dado como resultado que se llegue a conclusiones engañosas.MDS 62.8

    “Este comité fue nombrado para evaluar la hipótesis de que Elena G. de White tuvo ataques apopléticos parciales múltiples. Después de una cuidadosa revisión de los materíales autobiográficos y biográficos disponibles considerados a la luz del conocimiento actual de este tipo de ataques, es nuestra opinión que: (1) No hay evidencias convincentes de que Elena de White sufrió de ningún tipo de epilepsia. (2) No hay posibilidad de que ataques apopléticos parciales múltiples sean la causa de las visiones de la Sra. White o de su papel en el desarrollo de la Iglesia Adventista del Séptimo Día”. 5Ibíd.MDS 63.1

    Donald I. Peterson, M.D., profesor de neurología en la Escuela de Medicina de la Universidad de Loma Linda y jefe de neurología en el Hospital General dé Riverside, California (autor de más de sesenta artículos en el campo de la neurología, aparecidos en revistas científicas), dio una respuesta más extensa a este asunto. En Visions or Seizures: Was Ellen White the Victim of Epilepsy? (Visiones o ataques: ¿Fue Elena de White víctima de epilepsia?) 6Boise, Idaho: Pacific Press Puhlishing Association, 1988. él examinó ciertas acusaciones de que Elena Harmon sufrió severo daño cerebral, que sus “visiones” eran características de ataques apopléticos parciales múltiples, que sus rasgos físicos durante las “visiones” eran característicos de un desorden apoplético parcial múltiple (“automatismos”), etc.MDS 63.2

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